El mundo está lleno de libros preciosos que nadie lee. (Umberto Eco)

miércoles, 19 de agosto de 2015

La historia de Aesir, de Don A. Stuart

Por Er-Murazor miércoles, agosto 19, 2015 , Sin comentarios
Don A. Stuart es el seudónimo (basado en el nombre de soltera de su esposa) que utilizaba el conocidísimo editor John W. Campbell para publicar relatos al comienzo de su carrera. Campbell es conocido, sobre todo, por su labor de editor, pues al mando de la revista Astounding Stories revolucionó la ciencia-ficción fomentando relatos más maduros y profundos que los típicos del pulp de épocas anteriores.

La presente antología recoge los relatos inéditos de una antología americana semipublicada en castellano. Las ideas de Campbell estaban ya presentes en su faceta de escritor, o eso se supone, porque la verdad es que de los cuatro relatos que aquí se recogen, a mi únicamente me ha gustado uno. Los otros tres me han resultado bastante trillados, no sé si por ser demasiado antiguos o porque realmente no valen mucho. Los comento de uno en uno:

  • Eliminación es el mejor relato de la antología. Unos científicos inventan el cronoscopio (máquina para ver el futuro), pero las consecuencias que tiene el uso del invento no son las que podían esperarse.

  • Saliendo de la oscuridad (primera parte de La historia de Aesir) es la historia de una sublevación terrestre contra un matriarcado alienígena que ha conquistado la Tierra, así como contra traidores humanos. Superpoderes, traición y un final épico en un relato muy típico de su época con la posible salvedad de que haya villanos humanos (algo que, de creer a Asimov, odiaba el Campbell editor).

  • La capa de Aesir (segunda parte de La historia de Aesir) continúa la historia de la lucha de Aesir contra el matriarcado alienígena Sarn. Se introducen algunas intrigas políticas entre los previamente unidos alienígenas, pero no bastan para hacer más ligero el relato.

  • Conocimiento mortal es una desasosegante versión espacial de Diez negritos, donde unos astronautas que arriban a un planeta desconocido mueren conforme averiguan la verdad sobre el sitio al que han ido a parar. La resolución es algo tramposa, pero la atmósfera del relato está muy bien conseguida.
En resumen, dos relatos breves aceptables y dos relatos muy largos y muy tópicos que estropean la valoración final de la antología.


        (2/5)

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domingo, 12 de julio de 2015

Las puertas de Anubis, Tim Powers

Por Er-Murazor domingo, julio 12, 2015 , Sin comentarios
Con un poco de retraso, me he leído este clásico, que me regalaron por Reyes.

Este libro se suele vender como "el origen del steampunk", y la verdad es que yo no lo entiendo muy bien, porque mi concepto de steampunk es de una historia ambientada en un pasado victoriano, o un futuro alternativo con raíces victorianas, y donde hay un montón de cacharros raros que funcionan a vapor. Esta novela se desarrolla en la era victoriana, pero no tiene nada de alternativa (aparte de las cosas que se inventa sobre los personajes reales que aparecen, claro) y todos los artilugios que aparecen están basados en tecnología digamos tradicional.

Aparte de esa consideración, esta novela se vende como una historia de viajes en el tiempo, y eso sí que lo es. A Brendan Doyle, un estudioso contemporáneo le ofrecen viajar al siglo XIX para conocer Samuel Taylor Coleridge. Sin embargo, el viaje oculta intenciones muy poco académicas, y el Doyle queda atrapado en el pasado por culpa de las manipulaciones de los organizadores. En la novela vemos cómo el protagonista trata de volver al presente y, de camino, evitar los propósitos de sus contratadores.

Tim Powers es un autor que recoge la tradición aventurera más clásica. Una de esas tradiciones es retorcer el camino que siguen los protagonistas, de manera que no se trata de un simple viaje del planteamiento al desenlace. El "nudo" de la novela hace honor a su nombre. Múltiples tramas se superponen en la novela, y además la información se nos proporciona con cuentagotas. El protagonista no es un héroe clásico dueño de su destino, sino que es zarandeado a conveniencia del escritor. A Powers no le interesa el tema del viaje en el tiempo en sí, de forma que los viajes no se realizan mediante máquinas temporales que se activen a voluntad, sino que es necesario utilizar "puertas" que solo se activan en momentos concretos [1]. Aprendemos que estas puertas son consecuencia de un experimento fallido de una cábala egipcia que quiere destruir al Imperio Británico por haber conquistado Egipto. Pese a que el objetivo de la novela no es indagar en las posibilidades del viaje en el tiempo, sí que hay una paradoja muy bien imbricada en la trama.

El libro tiene muy buen ritmo al principio, pero en su último cuarto, aproximadamente, se hace algo pesado. Llega un momento en que Powers entrelaza demasiadas tramas y se ve incapacitado para mantener el interés en todas ellas. El final es satisfactorio, aunque algo precipitado. Tal vez con algo menos de ambición la novela hubiera quedado más redonda, pero aun así es un clásico que hay que leer obligatoriamente.


     (4/5)

[1] Muy similares a las que luego utilizará la serie de televisión "El Ministerio del Tiempo".
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domingo, 5 de julio de 2015

Superman: La creación de un superhéroe, de David Hernando

Por Er-Murazor domingo, julio 05, 2015 , Sin comentarios
David Hernando es un nombre bastante conocido entre los que nos movemos en el mundillo del tebeo superheroico patrio. Lector incansable y conocedor de la amplia historia de los héroes de la editorial DC, en el año 2004 publicó con la editorial Dolmen un libro glosando la historia editorial de Batman. Este libro tuvo cierto éxito (dentro de lo limitado del público objetivo de estos temas) y se prometió que realizaría un libro similar sobre Superman. Las cosas se fueron enredando y el prometido libro no vio la luz hasta el año pasado, y no en Dolmen, sino en la editorial Timun Mas.

Cuando compré este libro yo esperaba algo del estilo del volumen dedicado a Batman, que aunque hablaba del Hombre Murciélago en todos los medios (audiovisual, tebeístico y animado) se centraba más bien en los tebeos, tanto en sus argumentos como en la intrahistoria editorial que había generado a los mismos. Desde ese punto de vista, este libro es una pequeña decepción, aunque la culpa no es del autor, que no engaña en ningún momento: El libro habla de la creación de Superman hasta llegar a ser el icono que ahora conocemos, y en esa creación han tomado parte tanto los comics como los seriales radiofónicos, las series de televisión (de imagen real o animadas) y las películas de cine. El principal inconveniente del libro, para mi, es que tiene pocas páginas. Se queda mucha información en el tintero.

Por lo demás, el libro da lo que promete. Hernando comienza repasando la historia de Jerry Siegel y Joe Shuster, creadores de Superman. Aprendemos así sobre la vida de los creadores, sus influencias, el proceso creativo del Hombre de Acero y sus vicisitudes hasta conseguir vendérselo a National Publications (futura DC Comics). Cuando los comics de Superman alcanzan un éxito sin precedentes (hasta llegar a fundar un género que aún hoy dura), su popularidad hace que se multipliquen sus apariciones en todos los medios, alcanzando varias colecciones de tebeos. Es en este punto donde yo habría agradecido más información, pues toda la Golden Age y la Silver Age se despachan en pocas páginas. Todos los nombres importantes en la historia de Superman aparecen mencionados, pero muy someramente, de forma que creo que si a mi no me sonaran de antes nombres como Kurt Schaffenberger, Julius Schwartz, Mort Weisinger, Curt Swan,... creo que no habría podido situarlos en el libro.

A cambio de no centrarse en la historia de los comics, Hernando proporciona un amplio repaso a toda la trayectoria transmedia de Superman, hablándonos de los seriales radiofónicos, las series de televisión y, naturalmente, las películas de Hollywood protagonizadas por Christopher Reeve (responsables de que hoy día se siga conociendo a Superman), así como las series de animación de los noventa. 

El estilo de Hernando es claro y ameno, sin hacerse farragoso. Combina sabiamente los datos y las anécdotas, consiguiendo no ser farragoso ni excesivamente frívolo. El único inconveniente, como ya he dicho, es que el libro necesitaría de una edición ampliada, pues son muchos los datos que han quedado en el tintero.

        (4/5)




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jueves, 2 de julio de 2015

El otro Canon de Sherlock Holmes, varios autores

Por Er-Murazor jueves, julio 02, 2015 , Sin comentarios
En un inesperado giro de los acontecimientos, el siguiente libro que he leído este año es... ¡una recopilación de pastiches holmesianos! ¡Nadie esperaba algo así!

En realidad, este libro, que es novedad de las pasadas Navidades de Barsoom, es el responsable de que en un ataque de nostalgia me releyera los dos anteriores. Aquí tenemos una recopilación bastante tocha hecha por la editorial especialiazada en recuperación de novelas pulp Barsoom. No voy a reseñar todos los relatos uno a uno como en las dos novelas anteriores porque hay un buen montón, algunas de ellas de solo dos o tres páginas. En lugar de eso, como el índice ya los agupa por temáticas, hablaré de cada uno de los apartados así en general.

El libro se abre con pastiches de Conan Doyle, que son dos piezas ultrabreves y una sinopsis que no llegaron a incluirse en el Canon. Interesantes para estudiosos, pero poco más.

Hay a continuación cuatro ensayos más o menos eruditos sobre el Canon y el personaje de Holmes. Uno del propio Conan Doyle, otro sobre la "autenticidad" de los relatos post-Reichenbach (del año 1911, uno de los primeros "escritos sobre los escritos", como dicen en la introducción), una "carta abierta al doctor Watson" de 1902 y una posible biografía del profesor James Moriarty. De nuevo, muy interesante para eruditos, pero para mi, que lo que busco es entretenimiento, resultan bastante pesados (salvo el de Moriarty).

Viene a continuación una serie de pastiches tempranos. Ya comenté en los posts anteriores que los pastiches que a mi me gustan son los que intentan imitar el estilo de Conan Doyle. En esta sección son muy pocos los que cumplen este requisito. De hecho, la mayoría tiran por el campo de la parodia. Cosa que no es mala en sí misma, si no fuera porque la mayoría de parodias holmesianas giran en torno al trinomio "Watson es tonto-Holmes es telépata-precognitivo-Holmes es un farsante" que tiene gracia una vez o dos, pero que a mi me aburre bastante por repetitivo. Así son estos relatos. Tiene cierta gracia el anónimo La aventura del Brigadier Gerard, en el que Holmes humilla a otro personaje de Conan Doyle, el brigadier Gerard.
De esta serie solo destaco La aventura del robo de la Mona Lisa, y La aventura de la cuerda de tender, de Carolyn Wells, que tienen la gracia de ser una aventura de una proto-Liga de los Caballeros Extraordinarios, la Sociedad Internacional de Detectives Infalibles,  formada por Luther Trant, Max Carrados, Arsenio Lupin, S. F. X. Van Dusen (la Máquina Pensante), M. Lecoq, Auguste Dupin, Raffles y el presidente Sherlock Holmes. Son demasiados personajes como para caracterizarlos bien en dos relatos breves, pero los pastiches consiguen hacer gracia antes de llegar a ser cansados.

La cuarta parte del libro es también la más voluminosa. Titulada, como el libro, El otro Canon, consta de dieciséis relatos de diversa extensión. Los más reseñables son:

  • La aventura de la muleta de aluminio, donde Holmes resuelve un caso pendiente desde sus primeros años como detective consultor.
  • La aventura del huésped de Dorset Street, de Michael Moorcock, donde Holmes y Watson deben cambiar temporalmente de alojamiento y resolver un misterio planteado en su nueva estancia.
  • La aventura del gusano notable, una posible interpretación a uno de los casos no resueltos del canon. Bastante mala, ya que ni Holmes ni Watson están en su personaje.
  • La mina de oro de los hermanos. una aventura de Holmes y Watson en Rusia.
  • La aventura de la habitación circular, de August Derleth. El más "doyleano" de todos los pastiches del libro, y como tal de muy fácil solución.
  • La aventura del rubí de Khitmandú, un fragmento que cruza los caminos de Raffles y Holmes. De nuevo, muy paródico y más en el estilo de los relatos de Raffles que de los de Doyle.
  • La aventura del vórtice de Warwickshire, donde se da una explicación a la inexplicable desaparición de James Phillimore, cruzando los caminos de éste con los de Aleister Crowley y Ambrose Bierce. La idea es buena, pero de nuevo Holmes y Watson están muy fuera de sus personajes.
  • La aventura de las pisadas en el techo, donde Holmes y Watson se unen al periodista Malone y el explorador Lord John Roxton para encontrar al desaparecido profesor Challenger.
  • La aventura del segundo narrador anónimo, de Richard Lupoff, y la aventura del Par Simpar, de Philip J. Farmer, son dos historias donde Holmes y Watson se ven mezclados con lord Greystoke, Tarzán de los Monos. En la primera nos cuentan cómo fue Watson el que en realidad contó a Burroughs la historia de Tarzán, y en la segunda Holmes y Watson viajan a África en pos del maléfico Von Bork. Esta segunda historia, en realidad, es una historia de Tarzán donde salen Holmes y Watson de invitados. Los personajes pierden bastante sacados de su entorno natural.
En el resto,  una carta de Mycroft Holmes donde anima a su hermano a contraer matrimonio con Irene Adler, un relato donde se humilla a Watson una vez más, una historia donde Holmes reinterpreta el cuento de Caperucita Roja, un relato del explorador noruego Sigerson, un relato donde Mycroft Holmes resuelve (de manera bastante pueril) varios misterios históricos, una aventura ¿sobrenatural? del doctor Verner (primo de Sherlock Holmes), Nada en exceso recomendable.

Para terminar, una serie de relatos titulada Los años finales, donde se nos muestra a los personajes del Canon en su vejez. Pocos relatos:
  • El hombre que no estaba muerto, de Mandy Wade Wellman, cuenta la historia de un paracaidista alemán que intenta infiltrarse en Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial, pero tiene muy mala puntería eligiendo su lugar de aterrizaje.
  • La aventura del impostor ilustre, de Anthony Boucher, nos muestra a Sherlock Holmes desentrañando el misterio de la huida de Rudolf Hess.
  • El singular caso de Philip Phot, por Page Hendelbrand, donde Holmes da caza al hombre más terrible de Europa.
  • La dinámica de un asteroide, de James Bloch, donde vemos el destino del profesor Moriarty tras sobrevivir a las cataratas de Reichenbach.
  • La aventura de los patriarcas desaparecidos, de Logan Clendening, una simpática humorada donde se nos muestra a Sherlock Holmes utilizando sus dotes en el Paraíso.
En resumen, una recopilación bastante desigual y que desde luego no es de mi gusto, pero donde el nivel medio de los relatos es aceptable. Confío en que este libro venda bien para que Barsoom saque otra recopilación, a ver si esta vez dan con pastiches más clásicos y más de mi gusto.

        (2/5)
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martes, 31 de marzo de 2015

Las nuevas aventuras de Sherlock Holmes, Martin H. Greenberg (ed.)

Ya comenté en el post anterior mi querencia por los pastiches holmesianos, así que me ahorro la introducción y paso directamente a comentar este libro. Esta vez se trata de una recopilación de relatos holmesianos realizada en 1987 con motivo del centenario de la primera aparición del celebérrimo detective consultor en el Strand Magazine. Hay un poco de todo, como en botica, así que me ha hecho menos gracia que el anterior. Paso a comentar los relatos:

  1. La máquina infernal, de John Lutz: Un pastiche demasiado "moderno" para mi gusto, ya que una nueva máquina ametralladora es clave en la resolución. Sigo prefiriendo la luz de gas y los cabriolés, qué le vamos a hacer.

  2. El último brindis, de Stuart M. Kaminsky: Un relato que empieza muy mal (la peor caracterización de Holmes jamás vista) pero que endereza el camino casi al principio para narrar un embrolladísimo caso de venganza. Valoro la intención de hacer algo original, pero no me termina de convencer el resultado.

  3. La habitación fantasma, de Gary Alan Ruse: Holmes y Watson investigan el misterio de una habitación desaparecida en una mansión rural. Relato clásico con tintes de terror que constituye lo más salvable de la recopilación.

  4. El regreso de la banda de lunares, por Edward D. Hoch: Digna secuela de un relato clásico del canon.

  5. La aventura del incomparable Holmes, por Jon L. Breen: Una experiencia con el cinematógrafo en el relato con el final más absurdo imaginable.

  6. Sherlock Holmes y "la mujer" (un informe explicatorio del doctor John H. Watson), por Michael Harrison: Una reinterpretación del clásico Un escándalo en Bohemia. Siendo como soy muy fan del relato original, este pastiche se me antoja totalmente innecesario. Sigo prefiriendo el original.

  7. Las sombras en el prado, de Barry Jones: A petición del doctor Moore Agar (mencionado en Su último saludo), Holmes y Watson viajan de nuevo a un entorno rural a investigar la muerte del pequeño Peter Wainwright, hijo de un siniestro párroco. Buen relato con toques de espanto.

  8. La aventura del secuestro Gowanus, por Joyce Harrington: Un relato bastante malo donde un Watson moderno y un trasunto femenino de Holmes se ven envueltos en una aventura bastante anodina.

  9. El doctor y la señora Watson en casa (una comedia en un solo acto ficticio), por Loren D. Estleman: Breve pieza teatral satírica que muestra el hogar conyugal de John y Mary Watson. Bastante divertida.

  10. Los dos lacayos, de Michael Gilbert: Holmes y Watson han de investigar un asesinato en Corby Manar. Relato clásico y algo predecible.

  11. Sherlock Holmes y "Muffin", de Dorothy B. Hughes: Anodino relato sobre la relación de Holmes y Watson con una joven Irregular de Baker Street.

  12. El curioso ordenador, de Peter Lovesey: Relato ambientado en el presente donde Scotland Yard trata de emular las habilidades de Sherlock Holmes mediante una inteligencia artificial. El final es predecible y podría haber resultado simpático de haber estado mejor llevado.

  13. La aventura del francotirador persistente, de Lilian de la Torre: Holmes y Watson investigan el intento de asesinato de un cuidador de caballos.

  14. La casa que Jack construyó, por Edward Wellen: Relato que intenta arrojar luz sobre el profesor Moriarty. El peor del libro, sin ninguna duda. La conclusión es ridícula y ni Holmes ni Watson se parecen en nada a los del canon.

  15. El caso del doctor, por Stephen King: King construye un relato con personajes bastante desagradables en que, por una vez, el doctor Watson se anticipa a la solución. La idea es buena, pero le pierde la excesiva anticipación del final y la familiaridad que tienen Lestrade y Holmes. Mejorable.

  16. Moriarty y el auténtico mundo del hampa, por John Gardner: Un estudio sobre los verdaderos bajos fondos del Londres victoriano. Curioso.

  17. La momia analfabeta del Craig Museum y El anarquista incomprensible de Piccadilly Circus, de Enrique Jardiel Poncela, son dos exquisitas piezas breves de fino humor e ironía parodiando los relatos del canon,
En resumen, que esta antología contiene bastantes pastiches de tipo "experimental" para mi gusto (y alguno que, directamente, es malo, sea experimental o no). Espero tener más suerte con la próxima.


        (2/5)
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domingo, 22 de marzo de 2015

Los casos nunca contados por el doctor Watson, Richard Lancelyn Green (ed.)

Las novelas y relatos de Sherlock Holmes fueron, en su momento, un auténtico boom y no tardaron en surgir imitadores. Ávido de más aventuras sobre el detective de Baker Street, el público pedía más y más material, lo que originó que muchísimos autores, a veces con autorización de Conan Doyle y casi siempre sin ella, se lanzaran a la publicación de "pastiches", relatos protagonizados por el más célebre detective consultor o bien ambientados en su universo.

La cantidad de pastiches holmesianos es literalmente inabarcable. Yo mismo, que no soy experto en el tema, creo que tengo en casa más del doble de material en pastiches que lo que ocupa el Canon completo (y avanzo hacia el triple). Los hay de todas las épocas y de todos los gustos. Haciendo una burda aproximación, podríamos clasificarlos en dos tipos: Los que intentan parecerse lo más posible al estilo de Conan Doyle, copiando su estilo hasta en el más mínimo detalle como si trataran de hacer una falsificación, y los que se alejan del estilo canónico, tomando al personaje y sacándolo de su ambiente para guiarlo por las aventuras y encuentros más exóticos. Se pueden encontrar novelas donde Holmes viaja al futuro, se encuentra con Sigmund Freud, Lovecraft, Aleyster Crowley, Superman, Houdini, Chaplin, Einstein... y un largo etcétera.

Como en todo, hay novelas y relatos muy buenos y muy malos en ambas categorías. Yo personalmente siempre he preferido los primeros. Del Canon holmesiano me gusta no solo el personaje y los misterios, sino la atmósfera victoriana, la incisiva ironía de Holmes hacia Watson y los agentes del Yard y la aparición de esos personajes educados hasta el extremo que, como a mi me gusta decir, "te torturan y te matan, pero te hablan de usted". Sacar a Holmes de ese ambiente puede dar lugar a buenas historias, pero en muchas ocasiones se pierde buena parte de la gracia.

Hacer un pastiche "fotocopiando" el estilo de Doyle es difícil, porque la mayor parte del Canon son relatos cortos y a poco que uno preste una poca atención, no es complicado averiguar la identidad del criminal a mitad de relato (otra cosa son los motivos concretos, que en muchas ocasiones son averiguados por Holmes "fuera de página"). Además, puesto que Doyle era el creador de Holmes, tenía bula para ir inventando cosas sobre la marcha. Si en un momento dado Holmes necesitaba habilidades boxísticas, había sido boxeador en el pasado. Si era interesante sacarle un hermano, se le ponía y se decía que no había salido antes porque es un excéntrico. Los autores posteriores no gozan de esa libertad, porque parte del juego consiste en aceptar todo el Canon y ajustarse a él sin variar ni una coma ni introducir cambios demasiado radicales, lo cual dificulta la labor de crear algo verdaderamente original. Cuando uno lee pastiches digamos "de estilo clásico", lo que debe buscar, más que un sorprendente misterio, es el reencuentro con viejos conocidos.

El libro que nos ocupa hoy es una recopilación de pastiches de este estilo. Pertenece a una colección que tenía la editorial Valdemar en los años noventa con ediciones muy cuidadas. Incluye un prefacio del recopilador comentando por qué ha escogido cada uno de los relatos y un poco de historia sobre ellos. Los relatos incluidos son:

  • La aventura del coche de primera clase, de Ronald A. Knox. Uno de los relatos más flojos de la recopilación. Nathaniel Swithinbank ha desaparecido en un tren y es misión de Holmes y su fiel Watson encontrarle.

  • La aventura del banquero de Sheffield, de Arthur Whitaker. Holmes y Watson deben ayudar a Lestrade a capturar a un ladrón de bancos que tiene el plan de huida perfecto. Perfecto de no haber mediado el detective consultor de Baker Street, claro está.

  • La aventura del Hamlet único, de Vince Starrett. En ocasiones, lo mejor de los relatos del Canon no son los misterios ni los criminales, sino los clientes. En esta ocasión un excéntrico coleccionista de libros necesita que Holmes localice un incunable perdido. Caso muy sencillo de adivinar, pero muy entretenido por la marcada personalidad del cliente.

  • La aventura del hombre marcado, de Stuart Palmer. Holmes y Watson deben viajar a la campiña a resolver las extrañas amenazas de muerte que acechan a Allen Pendarvis.

  • La aventura de los robos del Megatherium, de S. C. Roberts. Otro caso de la categoría "cliente excéntrico". Muy rutinario.

  • La aventura del cormorán amaestrado, de W. R. Duncan McMillan. Para generar expectación, Watson menciona en el canon diversos casos que por unos motivos u otros no puede hacer públicos. Los pastiches que desarrollan un caso entero a partir de dichos títulos son un subgénero en sí mismo, y este es uno de ellos. No es mala historia, aunque no queda claro por qué no hubiera podido ser publicado con anterioridad.

  • La aventura del castillo Answorth, de Adrian Conan Doyle. Holmes y Watson deben aclarar las circunstancias que rodean la muerte de Lord Jocelyn Cope.

  • La aventura del capitán cansado, de Alan Wilson. Inquietante relato sobre cómo Holmes debe investigar si el capitán del título está enloqueciendo o hay algo más tras sus actos.

  • La aventura de la Emperatriz Verde, de F. P. Cillié. Otro caso desarrollado a partir de una frase del canon. Holmes y Watson han de buscar una joya desaparecida en este bien construido relato.

  • La aventura de la Mano Púrpura, de D. O. Smith. Muy buen relato en el que no hay crimen aparente, pero sí comportamientos extraños por parte de la mujer del cliente de Holmes. Es relativamente sencillo intuir la razón oculta tras estos comportamientos, pero la atmósfera inquietante está muy conseguida.

  • La aventura de la Casa Hillerman, de Julian Symons. Un relato de un Holmes crepuscular retirado en Surrey y que ayuda a una joven cliente. La gracia del relato, aparte del misterio en sí, es descubrir la identidad de dicha cliente al final del relato. Un divertido guiño que se sale del canon pero podría haber estado perfectamente ambientado en él.
El libro se cierra con dos piezas breves de Enrique Jardiel Poncela. Solo con nombrar al autor no hace falta decir lo entretenidas que resultan xD. En suma, un volumen bastante recomendable para aquellos que quieren más relatos holmesianos que hubieran podido pasar por canónicos.

        (4/5)
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jueves, 26 de febrero de 2015

El cercano Oriente, Isaac Asimov.

Por Er-Murazor jueves, febrero 26, 2015 , , Sin comentarios
Isaac Asimov era todo un hombre del Renacimiento, si es que tal cosa llegó a existir alguna vez. Conocido por sus obras de ciencia-ficción y de divulgación científica, lo cierto es que le dio a casi todos los géneros: policiaca, satírica, ensayística, autobombo... y divulgación  histórica.

En determinado momento, Asimov decidió escribir sobre la Historia de la Humanidad. Llegó a escribir catorce novelas, conocidas informalmente como la "Historia Universal Asimov". De universal tenía poco, porque salvo los primeros volúmenes estaba toda centrada en occidente, y en los últimos exclusivamente en los Estados Unidos.

Preocupado por divulgar, Asimov no intentaba escribir manuales de Historia, sino lo que antes se denominaban "anales": Una compilación cronológica de los eventos más relevantes que han acaecido en el periodo a estudiar. El autor se preocupa poco por la economía, el arte y la cultura  y se centra en la política, detallando las sucesivas civilizaciones, imperios, reyes y batallas que se suceden en el territorio. Se preocupa además de ir comparando las fuentes historiográficas con la leyenda (en este caso la Biblia) y contándonos diversos cotilleos y leyendas más o menos morbosas protagonizadas por los personajes de los libros.

Como introducción a las primeras culturas civilizadas de Occidente, el libro cumple su misión. Aunque no soy capaz de repetir ningún nombre de los que salen en el libro (salvo Asurbanipal y Hammurabi, y porque son de los fáciles, así que imagínense los demás), al menos ya sí tengo un poco más claro el orden en el potaje de imperios (sumerios, asirios, acadios, babilonios, persas, hititas y a saber qué más) que pasó por allí. [1]

Dos son los principales inconvenientes que le encuentro al libro. No he leído esta serie por orden cronológico, sino que empecé por los volúmenes dedicados a Roma y llegué hasta los de la Edad Media antes de dar la vuelta y empezar por aquí. Los volúmenes dedicados a Roma tratan de una unidad política y están muy centrados en la ciudad y su expansión, mientras que aquí no se habla de un imperio o cultura concretos, sino de un área geográfica (Mesopotamia). De esa manera, no seguimos la evolución de un reino o país, sino que cada imperio que cae va siendo ocupando por uno o varios posteriores, de los que apenas se nos da una somera introducción (sobre todo cuando son "extranjeros"). Habría agradecido más detalle en esos aspectos.

Y otra pega del libro es que es excesivamente ambicioso. Su título original es "The Near East: 10,000 years of History" y esos diez mil años dan para mucho. Otros volúmenes abarcan entre quinientos y mil años, y por eso son más detallados. Aquí hay que despachar en breves pinceladas imperios que duran centurias, y de un capítulo a otro te han pasado dos mil años sin que te des ni cuenta. Se pierde un poco la imagen de lo realmente duraderas que fueron algunas de estas culturas que hoy han desaparecido por completo. Cuando se llega a la parte en que Persia luchaba contra Roma (que yo ya había leído "desde el otro bando" en el libro dedicado al imperio romano), prácticamente se repite la información que ya se da en el libro de los romanos, profundizándose muy poco más. Cierto es que hay muy poca información sobre esos períodos, pero precisamente por eso yo habría agradecido que el libro llegara solo a la fundación de Persia (por ejemplo) y hubiera profundizado un poco más en los periodos anteriores.

No quiero que parezca que el libro es malo o no me ha gustado. Asimov es un divulgador solvente y siempre consigue lo que se propone: Proporcionar gran cantidad de información sin aburrir nunca y opinando sobre los eventos que describe utilizando su tono irónico habitual. Habría sido perfecto (en mi opinión) si hubiera estado más contenido, pero eso no quita que sea un buen libro.


       (4/5)

[1] Me recordaba @TokuDeka en Twitter que ese potaje estaba muy bien reflejado en la travesía por el desierto de Astérix y Obélix en "La odisea de Astérix".
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