Normalmente, cuando te haces una idea preconcebida de un libro (basándote en opiniones de terceros, libros previos del mismo autor o por cualquier otro motivo) y luego resulta ser algo distinto a lo que esperabas la reacción suele ser de desilusión. Los acontecimientos, la manera de contar las cosas, el desarrollo de personajes no eran lo que te esperabas, y eso te deja una sensación rara en el cuerpo. Como si fueses a ponerte unos zapatos de aspecto comodísimo para darte cuenta de que te quedan demasiado pequeños o que se te clavan algunas costuras.
La undécima obra de Christopher Moore, "El Bufón", ha sido sin embargo un libro capaz no solo de sobreponerse a la idea preconcebida por mi parte sino de, además, terminar atrapándome, llevándome por donde el autor quería, disfrutando de todas y cada uno de los grandes momentos de la obra y arrancándome más de una sonora carcajada.
Este era mi primer contacto con la obra de Moore, a pesar de que varios amigos me habían recomendado "Un Trabajo muy Sucio", "El Ángel más Tonto del Mundo" o "¡Chúpate esa!", lo divertido que era el autor, y lo absurdas que eran las historias. Y yo llegué a "El Bufón" esperando justo eso, humor absurdo a raudales y una obra sin muchas más aspiraciones que hacer reir al personal. ¡Cuán equivocado me demostró la lectura del libro que estaba! El libro trata la historia del "Rey Lear" de Shakespeare desde el puno de vista de Bolsillo, el bufón de la corte. Y lo hace de una manera muy inteligente, con un humor mordaz administrado en los momentos justos y un desarrollo argumental muy cuidado. El esfuerzo de Moore en crear una buena parodia de la obra de Shakespeare es excelente [1]. Allá donde Lear inundaba de dramatismo los discursos, aquí aparece como un viejo chocho al que nadie hace mucho caso y por el que no queda otra cosa que sentir que algo de pena. A este respecto la resolución del monólogo de Lear durante la tormenta resulta magistral.
Y Bolsillo... Qué decir de Bolsillo. Imagináos a Tyrion Lannister con un humor todavía más negro que el que ya tiene de por sí. Ahora ponedle un gorro de cascabeles. Voilá! Ya tenéis la imagen mental de cómo es Bolsillo. Es enano, con un sentido del humor afilado y cáustico, maquiavélico e incapaz de callarse, tenga delante a quien tenga delante. Y así es como, con un protagonista brillante, una historia nada trivial y muy bien llevada y una serie de escenas francamente bien resueltas "El Bufón" consiguió imponerse al totalmente erróneo esquema mental que yo me había hecho acerca de él para finalmente dejarme un excelente sabor de boca y la firme intención de volver a leerlo después de la obra de Shakespeare para poder así apreciarlo en toda su dimensión.
(4/5)
[1] Llegados a este punto he de reconocer que no me he leído "El Rey Lear" y por tanto no habré disfrutado el libro en toda su dimensión, aunque determinados fragmentos del texto original sí los he buscado para poder contrastar.
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La undécima obra de Christopher Moore, "El Bufón", ha sido sin embargo un libro capaz no solo de sobreponerse a la idea preconcebida por mi parte sino de, además, terminar atrapándome, llevándome por donde el autor quería, disfrutando de todas y cada uno de los grandes momentos de la obra y arrancándome más de una sonora carcajada.
Este era mi primer contacto con la obra de Moore, a pesar de que varios amigos me habían recomendado "Un Trabajo muy Sucio", "El Ángel más Tonto del Mundo" o "¡Chúpate esa!", lo divertido que era el autor, y lo absurdas que eran las historias. Y yo llegué a "El Bufón" esperando justo eso, humor absurdo a raudales y una obra sin muchas más aspiraciones que hacer reir al personal. ¡Cuán equivocado me demostró la lectura del libro que estaba! El libro trata la historia del "Rey Lear" de Shakespeare desde el puno de vista de Bolsillo, el bufón de la corte. Y lo hace de una manera muy inteligente, con un humor mordaz administrado en los momentos justos y un desarrollo argumental muy cuidado. El esfuerzo de Moore en crear una buena parodia de la obra de Shakespeare es excelente [1]. Allá donde Lear inundaba de dramatismo los discursos, aquí aparece como un viejo chocho al que nadie hace mucho caso y por el que no queda otra cosa que sentir que algo de pena. A este respecto la resolución del monólogo de Lear durante la tormenta resulta magistral.
Y Bolsillo... Qué decir de Bolsillo. Imagináos a Tyrion Lannister con un humor todavía más negro que el que ya tiene de por sí. Ahora ponedle un gorro de cascabeles. Voilá! Ya tenéis la imagen mental de cómo es Bolsillo. Es enano, con un sentido del humor afilado y cáustico, maquiavélico e incapaz de callarse, tenga delante a quien tenga delante. Y así es como, con un protagonista brillante, una historia nada trivial y muy bien llevada y una serie de escenas francamente bien resueltas "El Bufón" consiguió imponerse al totalmente erróneo esquema mental que yo me había hecho acerca de él para finalmente dejarme un excelente sabor de boca y la firme intención de volver a leerlo después de la obra de Shakespeare para poder así apreciarlo en toda su dimensión.
(4/5)[1] Llegados a este punto he de reconocer que no me he leído "El Rey Lear" y por tanto no habré disfrutado el libro en toda su dimensión, aunque determinados fragmentos del texto original sí los he buscado para poder contrastar.

