El mundo está lleno de libros preciosos que nadie lee. (Umberto Eco)

domingo, 29 de mayo de 2011

Thraxas, Martin Scott

Por Interloper domingo, mayo 29, 2011 , , Sin comentarios
A veces me ocurre que me paso una buena temporada yendo de peso pesado en peso pesado. Me pongo a leer ciencia ficción y leo a Clarke, a Asimov, a K. Dick y a Simmons. O me pongo a leer fantasía y los libros son los de R.R. Martin, Jordan y Pratchett. Y no es que sea algo malo, porque son pesos pesados por un motivo. Pero a veces, después de una temporada así, me apetece leerme algo de algún autor menos conocido, uno que haya pasado sin pena ni gloria por el mundo, tal vez a la espera de encontrar pequeñas joyas ocultas a los ojos de la mayoría de la gente.

Y así, en uno de estos arranques underground me topé con la obra de Martin Scott (en realidad ese no es más que el seudónimo que emplea Martin Millar para publicar los libros de este personaje), la cual prometía acción, magia y suspense a partes iguales con un toque humorístico al estilo de Terry Pratchett. O al menos, eso es lo que leí cuando me informé sobre el libro. La mezcla me pareció explosiva, así que no tuve más remedio que zambullirme en la novela.

En un universo fantástico al estilo Tierra Media, Thraxas es un investigador privado al que la suerte no deja de darle la espalda. En el pasado estuvo a sueldo de la corona como investigador de primera, pero una serie de... incidentes hicieron que se ganase algunas enemistades y acabó como investigador privado barato en los suburbios más insalubres de la ciudad. Es gordo, bebedor, perezoso y malhablado, y tiene por inseparable compañera a una medio-humana-medio-elfo-medio-orco (No me preguntéis cómo se llega a eso, no he querido imaginarme la escena, gracias) para quien todo problema puede y debe ser solucionado con un buen hachazo en la cabeza. Thraxas va saliendo adelante como malamente puede hasta que un día las altas esferas vuelven a contratar sus servicios, aunque de incógnito esta vez. Y lo que parecía un trabajo fácil se acabará, claro está, enmarañando hasta límites insospechados.

Los primeros compases del libro son excelentes. Un arranque fantástico, con una presentación a la altura del más prototípico pero épico investigador privado de cine en blanco y negro que os podáis imaginar. De hecho, no puedo resistirme a pegar aquí el fragmento en cuestión:

I am in fact a Private Investigator. Cheapest Sorcerous Investigator in the whole magical city of Turai.

When the situation is bad and the Civil Guard won't help, you can come to me. When what you really need is a powerful Sorcerer but if you can't afford to hire one, come to me. When an Assassin is on your tail and you want someone to serve as cannon fodder, come to me. If the city Consul isn't interested in your case and you've been ejected from the offices of the high-class Investigators uptown, I'm your man. Whatever people's problems are, when they've exhausted all other avenues and can't afford anything better, they come to me. Sometimes I'm able to help them. Sometimes not. Either way my finances never improve.
Sin embargo, a medida que el libro avanza va perdiendo empaque. La acción no cesa casi en ningún momento, cierto es. Los enfrentamientos, pesquisas, persecuciones y destrozos se van sucediendo casi de forma ininterrumpida. Pero a pesar de ello, poco a poco la historia va dejando de tener el mismo interés que al principio. Da la sensación de que el autor quiere que pasen tantas cosas que no presta el espacio suficiente al desarrollo de cada acontecimiento importante como para que atrape efectivamente al lector. Además, el final se me antojó bastante precipitado y no llegué a quedarme con la sensación de que quedase bien atado. En cuanto a los toques de humor... Sí, bueno, al principio hay unos cuantos, y las maneras de Thraxas pueden ser cómicas. Sin embargo poco a poco también eso se pierde y a partir de la mitad del libro no quedan ya apenas escenas o situaciones humorísticas.

Un (para algunos) inconveniente añadido a este libro es que, hasta donde yo sé, no ha sido traducido y publicado en España, y por tanto si queréis acceder a él tendréis que entrar en alguna tienda online inglesa y encargar que os lo envíen por correo. "Thraxas" es el primer episodio de una serie de ocho novelas, y fue ganadora del World Fantasy Award del año 2000. Para mi gusto ha sido una lectura entretenida para pasar el rato, pero nada del otro mundo. Es lo que tiene bucear entre las segundas y terceras filas de autores de género. Ocasionalmente encuentras esas joyas escondidas de las que hablaba al principio pero, por norma general, todo lo que encuentras son libros del montón.

         (2,5/5)
Seguir leyendo

jueves, 26 de mayo de 2011

Del papel al celuloide #1: Dos recortes

Por Interloper jueves, mayo 26, 2011 , , 2 comentarios
Acabamos de empezar, y la cosa todavía está un poco manga por hombro, lo reconozco, pero mi idea es tener alguna que otra sección con la que romper un poco la tónica de publicar únicamente reseñas sobre libros. En concreto me parece bastante interesante la estrecha relación entre el mundo de la literatura y el cine y, por tanto, innauguro aquí la minisección "Del papel al celuloide", de la cual no puedo ofreceros datos sobre periodicidad o extensión de las publicaciones. Bueno, realmente sí... Cuando haya algo que contar.

Hoy, para abrir boca, os informo aquí de dos novedades relacionadas con proyectos cinematográficos en ciernes.

En primer lugar hay novedades con respecto a la adaptación de "World War Z", segundo libro de Max Brooks y del que me declaro fan acérrimo. Si allá por 2007 saltó la noticia de que Plan B, la compañía de Brad Pitt, había adquirido sus derechos, la noticia hoy (que ya ha tenido que llover, vaya) es que será el propio Pitt quien se pondrá en el papel protagonista, donde interpretará a un trabajador de Naciones Unidas que acaba metido de lleno en la guerra zombie.

Con un presupuesto de ronda los 85 millones de euros y bajo la dirección de Marc Forster, responsable de Quantum of Solace (en vuestras manos dejo decidir si eso es bueno o malo), el rodaje de la película comenzará en Londres este mes de junio que empieza en breves. Max Brooks ya ha declarado que "Me alegro de que se hayan tomado su tiempo y estén tratando de hacer la mejor película posible", y añade estar "muy contento de que hayan dado con el equipo adecuado". Supongo que no soy el único por estas latitudes que está deseando ver una fiel e impresionante recreación de la batalla de Yonkers.

La segunda de las noticias es un poco más pesimista, y está relacionada con la adaptación del megaproyecto de Stephen King, "La Torre Oscura". En principio el estreno está previsto para un todavía lejano 2013, y la adaptación estaba planteada como una trilogía de películas más una serie de televisión. Y sin olvidar que se había escogido a Javier Bardem para encarnar a Roland. Sin embargo los estudios Universal parecen habérselo pensado mejor y, ante la magnitud de la saga (no olvidemos que son siete libros a cada cual más largo que el anterior, no es moco de pavo), la compañía ha puesto en duda el planteamiento. Demasiado largo, demasiado violento, demasiado ambicioso.

Todavía está todo en el aire, pero se habla de que esta adaptación bajo la dirección de Ron Howard puede verse sometida a multitud de cambios, desde un recorte en la cantidad de entregas hasta cambios en la historia para hacerla más apta para el público juvenil (que alguien me explique cómo casa esto con Lobos del Calla o el señor TicTac) o cambios en los equipos técnico y artístico. Como siempre, habrá que esperar a que llegue a los cines para comprobar si la adaptación es digna de la obra original o no, pero este tipo de noticias no hacen ser, precisamente, optimista al respecto.

[Fuente: Fotogramas]
Seguir leyendo

martes, 24 de mayo de 2011

El Libro del Día del Juicio Final, Connie Willis

Hace ya unos cuantos años descubría a Connie Willis con su novela "Tránsito". Era una historia oscura, triste, con algún que otro giro argumental inesperado que consiguió mantenerme enganchado a pesar del considerable grosor del libro [1]. Posteriormente la autora desapareció de mi horizonte de lectura hasta que, hace poco más de un año, redescubrí a Willis gracias a "Por no Mencionar al Perro", una desternillante novela de viajes en el tiempo repleta de carácter y personalidad. Poco después volví con otra comedia suya, "Oveja Mansa", con personajes mucho más esperpénticos y caricaturescos. "El Libro del Día del Juicio Final" va mas allá y combina características de estos otros tres libros.

"El Libro del Día del Juicio Final" (o "Doomsday Book" en inglés, mucho más breve), ganador de los premios Nebula, Hugo y Locus SF, nominado a los BSFA y Clarke, habla del miedo, de la angustia, de la impotencia ante lo inevitable y la desesperación por lo que podría ser pero hay demasiadas trabas para lograr. Del empecinamiento, la estupidez y la soberbia humana, y del esfuerzo de unos pocos por luchar contra viento y marea para conseguir algo bien hecho. Es un libro triste, angustioso y desesperante que deja una sensación de inquietud en el corazón del lector. ¿Se nota que me ha gustado?

Dos líneas argumentales paralelas dividen claramente este libro. Willis emplea La Red como máquina del tiempo, un concepto sobre el que años más tarde volvería con fuerzas redobladas en "Por no Mencionar al Perro". Aquí se emplea marginalmente para mandar a una de las protagonistas, Kivrin, a la Edad Media. En ese momento las dos líneas se bifurcan y mientras que una sigue los pasos de la joven por el medievo la otra nos relata los esfuerzos del señor Dunworthy, mentor de Kivrin, por descubrir qué ha ido mal en el viaje al pasado mientras lidia además con una epidemia vírica que se extiende por la ciudad.

A lo largo de la obra aparecen varios personajes cuya personalidad, muy en el estilo de "Oveja Mansa", es muy rígida hasta llegar al esperpento. Un mezquino decano en funciones que no atiende a ningún tipo de razonamiento si no es para tratar de llevarse los galardones y escurrir el bulto cuando las cosas salen mal, una arqueóloga encabezonada en ir a su excavación a cualquier precio, un asistente que, mientras que todo el mundo cae enfermo, no para de preocuparse por el suministro de papel higiénico o un adolescente al que todo le parece "apocalíptico" o "necrótico" son algunas de las figuras que se cruzan en el camino de los protagonistas.

El buen hacer de Willis hace que las dos líneas narrativas se vayan hilando a lo largo del libro a la vez que nos presenta el estilo de vida medieval sin que en ningún momento caiga en el tedio académico. En "El Libro del Día del Juicio Final" el interés apenas decae en ningún momento, si bien algunos capítulos de la parte central del libro pueden llegar a parecer algo irrelevantes y de la última parte del libro se podría decir que es hasta algo predecible. Sin embargo, una vez estás embarcado en esta historia de atmósfera asfixiante eso da igual, y consumirás página tras página para poder descubrir cómo salen de ello los protagonistas...

... si es que es posible salir de ello.

[1] Quién sabe, por aquel entonces yo era joven e impresionable. Igual lo vuelvo a leer ahora y pienso que el libro es un bodrio. Por si acaso, prefiero quedarme con el buen sabor de boca y no comprobarlo.
Seguir leyendo

miércoles, 4 de mayo de 2011

El Pasaje, Justin Cronin

Por Interloper miércoles, mayo 04, 2011 , , Sin comentarios
En mi otro blog os hablaba hace un tiempo del Reto 10x10 que una decena de tuiteros lectores habíamos iniciado. Nuestro objetivo era llevar a cabo la lectura conjunta del libro cuya portada véis a la izquierda de este texto, comentarla por el twitter y, finalmente, ofreceros a vosotros, lectores de nuestros blogs, nuestra opinión acerca de él. Y a ello vamos con este post.

No me gustaría revelar demasiado acerca del argumento del libro, soy partidario de que las historias se descubran a medida que uno se va zambullendo en ellas. Pero para ubicarnos un poco me vais a permitir que apunte unas cuantas cosas acerca del libro. El Pasaje es un libro de vampiros. O mejor dicho, de la supervivencia del ser humano ante la aparición de un virus que convierte a la gente en vampiro. En vampiros que brillan. Pero ¡ojo!, esto no es Crepúsculo. Aquí los vampiros brillan por la noche (bioluminiscencia, le llaman), el sol les destruye, y si te pilla uno por banda probablemente te arrebate el corazón... literalmente.

La historia gira [1] en torno a Amy, una niña pequeña que es abandonada en un convento por su madre. Un grupo de científicos del ejército de los Estados Unidos está investigando un virus que encontraron en las selvas de Bolivia, y Amy es seleccionada como una de las cobayas. El encargado de ir a buscarla será el agente especial Wolgast del FBI. Lo que ninguno de los dos puede esperar es que... Y hasta aquí puedo contar. Si queréis saber qué tiene que ver una niña de ocho años con una horda de criaturas asesinas sedientas de sangre tendréis que coger El Pasaje entre vuestras manos y leer.

No os dejéis intimidar por el kilo repartido en 1100 páginas que constituye esta novela. Es una lectura ágil, con mucho ritmo y bastante entretenida. Este efecto se acrecenta cuando la narrativa directa es sustituída, en ocasiones, por capítulos constituídos por cadenas de e-mails, páginas de un diario, boletines de normas o avisos a la población que nos permiten meternos en el contexto de una forma sencilla y efectiva. La narración se divide en tres bloques claramente diferenciados de los cuales el central se me hace el más árido por ser en el que menos cosas pasan o, al menos, la historia menos avanza. Porque el libro empieza a buen ritmo, va creciendo en intensidad, y justo después de alcanzar un clímax narrativo... De repente nos sumerge en más de 200 páginas de calma chicha hasta que las cosas vuelven a coger fuerza. Sin embargo, y a pesar de ello, para cuando te quieras dar cuenta esa parte termina y los acontecimientos empiezan a rodar de nuevo.

En resumen, un libro post-apocalíptico muy ameno y de fácil lectura, que recuerda a Stephen King en el estilo narrativo (Hay quien lo compara con su novela Apocalipsis. Yo, como no me la he leído, no opino al respecto), que engancha, absorbe y entretiene y cuyo mayor defecto es ser parte de una trilogía cuya segunda entrega no aparecerá en el mercado hasta el próximo año.

Finalmente, no puedo terminar este post sin nombrar a los demás participantes del Reto 10x10, con quienes he disfrutado todavía más la lectura del libro a través de los largos debates en twitter de los momentos más conflictivos del libro. Estoy deseando que nos volvamos a encontrar en el próximo Reto. Además, esta reseña es la encargada de cerrar el reto, ya que las nueve anteriores han sido publicadas en sus respectivos blogs. A saber:

Lunes 25 de abril de 2011 - Leo, luego existo
Martes 26 de abril de 2011 - 10.15 Saturday night
Miércoles 27 de abril de 2011- Viaje alrededor de una mesa
Jueves 28 de abril de 2011 - El rincón de Dácil
Viernes 29 de abril de 2011- Libro-génica
Sábado 30 de abril de 2011- Leer sin prisa
Domingo 1 de mayo de 2011- Cargada de libros
Lunes 2 de mayo de 2011- Midnight Eclipse
Martes 3 de mayo de 2011- El blog de Lahierbaroja

Un abrazo a todos, ¡hasta la próxima!

[1] De hecho, "gira en torno" es una figura muy adecuada en este caso, ya que lo que le pasa nunca se cuenta como que directamente le pase a ella, sino como aquello que otros personajes observan que le sucede. Es un detalle que me gustó bastante.
Seguir leyendo

viernes, 29 de abril de 2011

The Gathering Storm, Winston Churchill

Por Interloper viernes, abril 29, 2011 , , Sin comentarios
Aunque la manera más objetiva de conocer la Historia es a través de las obras de los estudiosos de la materia, gente que ha contrastado documentos, que ha entrevistado a testigos y participantes, ha organizado toda esa información y finalmente ha derivado unas conclusiones, para poder entender la Historia es además necesario saber cómo pensaban sus actores principales. Y para ello nada mejor que leer las propias memorias de cada uno de ellos. En esta ocasión he empezado a leer la colección de seis volúmenes que Winston Churchill dedica a ofrecer su punto de vista del mayor conflicto armado de la historia de la humanidad.

El primero de estos seis tomos, The Gathering Storm, recoge los acontecimientos desde el final de la Primera Guerra Mundial hasta los sucesos del 10 de mayo de 1940, fecha en que el rey Jorge VI otorga los poderes de Primer Ministro a Churchill. No es para nada una lectura ligera, más bien todo lo contrario. Se trata de una exhaustiva reconstrucción de todo lo que sucedió durante ese intervalo de tiempo, una recopilación de correspondencias, discursos y debates que fueron teniendo lugar, siempre desde el punto de vista de Churchill, que durante los compases iniciales de la guerra ocupó el cargo de Primer Lord del Almirantazgo. Esto provoca que la información referente a los movimientos, comunicaciones y alternativas militares de la Marina sea extremadamente detallada (incluídas un par de reconstrucciones de batallas navales) mientras que otros campos, como los movimientos del Ejército de Tierra en el escenario de la guerra en Noruega, sean mencionados bastante más de pasada.

Pero principalmente, y por encima de todo, The Gathering Storm es un enorme os lo dije de 800 páginas. Es innegable que Winston Churchill identificó desde los primeros compases la amenaza que suponía Alemania bajo el mandato de Hitler y realizó un gran esfuerzo por hacer que esas opiniones calasen en la Cámara de los Lores, que paso a paso iba desaprovechando las oportunidades que surgían de neutralizar la amenaza nazi sin grandes derramamientos de sangre. Por supuesto Churchill hace muchas afirmaciones que es necesario coger con pinzas, ya que no se trata de un texto imparcial. Además, debido a los años en que está escrito, la cantidad de material clasificado de todos los frentes era tan extensa que muchos de los datos a los que tienen hoy acceso los historiadores eran por aquel entonces totalmente inaccesibles.

Sin embargo el valor de The Gathering Storm para entender la sucesión de acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial y la forma de pensar de uno de sus principales actores es innegable. No comparto el posicionamiento político de Churchill, me desagradó mucho el trozo de capítulo que dedica a la Guerra Civil Española (en la cual se posicionaba a título personal a favor del bando Nacional porque el Republicano era para él una banda de asesinos comunistas y anarquistas que trataban de sembrar el caos en el país mientras que Franco pretendía restablecer la normalidad) pero reconozco el genio de este hombre. ¡Yo quiero un político como él en el gobierno!
Seguir leyendo

martes, 26 de abril de 2011

El Terror, Dan Simmons

Por Interloper martes, abril 26, 2011 , , Sin comentarios
El 19 de mayo de 1845 los barcos HMS Erebus y Terror partieron de Inglaterra capitaneados por Sir John Franklin y Francis Crozier en una expedición que pretendía encontrar el Paso del Noroeste, la ruta marítima que conecta el océano Atlántico con el Pacífico a través del océano Ártico bordeando Norteamérica por el norte. La expedición quedó atrapada en el hielo ártico canadiense y el desenlace lo podéis leer en wikipedia. Tomando como base estos hechos Dan Simmons ha dado forma a una historia no tanto de terror (que aunque lo hay en algunos momentos, el nombre del libro se debe al barco de Crozier, no a la temática de la novela) como de desesperación, miedo y lucha por la supervivencia de un grupo de hombres en condiciones extremas.

¿Es un chiste muy malo decir que me ha dejado un poco frío? El libro no es malo, ni mucho menos. Con cada capítulo narrado desde el punto de vista de alguno de los personajes principales de la trama, El Terror transmite de manera bastante eficaz la angustia de unos seres humanos sometidos a unas condiciones donde la vida es poco menos que imposible: temperaturas de entre 20 y 50 grados bajo cero, sin posibilidad de ser rescatados, con unos suministros que menguan velozmente, siendo víctimas de la enfermedad y sin salvación a la vista. Por si esto fuera poco, Simmons añade a la mezcla una criatura misteriosa que trata de asesinarles.

Algunas de las escenas del libro son impactantes, pasajes emocionantes que atrapan al instante y urgen a seguir leyendo para ver cómo terminan. El desarrollo de los hechos provoca en ocasiones que el lector se desespere, cuando después de mil penurias parece abrirse en el cielo un rayo de esperanza, la situación empeora aún más... Son algunas sensaciones que Simmons consigue transmitir de forma bastante satisfactoria. No es un libro para disfrutar y sonreir, sino un para sentir el agobio y la desesperación de sus protagonistas.

Pero la historia tiene algunos problemas. Hay algo que no termina de encajar con la duración del libro y el ritmo narrativo. Contando con cerca de 800 páginas sería de esperar que El Terror contase sin problemas todos los pormenores de la fracasada expedición. Sin embargo, la narración da algunos saltos extraños. Por un lado la historia se detiene a veces demasiado tiempo en detalles insustanciales. Si alguna vez releo este libro tomaré nota de las veces que se hace el recuento con nombres y apellidos de todos los miembros presentes en escena en momentos dados. En serio, no necesito que cada setenta páginas se listen los nombres de todos los personajes que están o se pase revista a todos los que han muerto. Ya me haré yo mi composición de lugar, gracias. Sin embargo, en otras ocasiones la narración da saltos de hasta varios meses con personajes importantes muriendo fuera de escena o sucesos relevantes aconteciendo en el limbo de lo no narrado, y la única manera en que el lector se percata de ello es a través de las conversaciones de los personajes y referencias a los acontecimientos de no más de tres líneas. Por no decir que, a pesar de la extensión del libro, quedan algunas cosas sin resolver... 

[SPOILER sobre la parte final del libro - seleccionar para leer]
Acabé además decepcionado con la resolución del asunto del monstruo. Después de todo el bombo y platillo que se le va dando a lo largo de toda la historia, de ser uno de los focos de interés de la narración, creo que una solución al misterio al estilo Stephen King desmerece mucho el resultado final. Claro, que siempre hay a quien le gusta...
[FIN del SPOILER]

¿La gran ventaja de El Terror? Cuando vas por la calle y vas pensando que los 4ºC de Madrid son fríos, siempre puedes echar una ojeada a la expedición de Sin John Franklin y pensar que, en comparación con los -46ºC a los que se encontraban sus integrantes, la temperatura de tu ciudad no es en realidad tan mala. Lectura recomendada, por tanto, para un invierno frío.

         (4/5)
Seguir leyendo

viernes, 22 de abril de 2011

Killing Rommel, Steven Pressfield

Por Interloper viernes, abril 22, 2011 , , Sin comentarios
Hay algunas combinaciones que son irresistibles para mí. Juegos FPS y heavy metal, pan bimbo y nocilla, un ordenador y un "Haz lo que quieras con él". Así que cuando encontré un libro ambientado en la Segunda Guerra Mundial y escrito por Steven Pressfield me faltó tiempo para comprármelo y leerlo.

Pressfield puso el listón muy alto con su primera novela, Puertas de Fuego; uno de mis libros favoritos y que Larteas definió como "una experiencia que se vive una vez en la vida". Aunque al principio me costó empezarlo (concretamente me costó cuatro intentos), una vez pasados los primeros compases acabé totalmente atrapado por la narrativa y no pude soltarlo hasta el final. Con Killing Rommel reconozco que no me ha pasado exactamente lo mismo, aunque la sensación que se me ha quedado en el cuerpo al terminar de leer ha sido muy buena.

Killing Rommel no es un retrato de grandes batallas, enfrentamientos espectaculares y momentos épicos, sino una crónica de las penurias por las que los combatientes de la campaña del desierto de la Segunda Guerra Mundial, que llegó a su momento culminante en la Segunda Batalla de El Alamein, tuvieron que pasar. Pressfield se inventa para este libro a un regimiento blindado al que impone la tarea de asesinar a Erwin Rommel. Con este hilo conductor el libro va presentando los problemas de la navegación en el desierto, las carencias, los problemas inesperados y los fallos tanto humanos como técnicos que surgen en operaciones de este tipo [1]. Aunque los personajes de Killing Rommel son inventados, no cabe la menor duda de que aquellos soldados reales que lucharon en el escenario africano se enconraron con los mismos o más problemas que los de la narración.

De este modo, y aportando datos reales sobre choques armados, especificaciones técnicas de armamento y transporte, recreando las condiciones de la guerra en los inhóspitos desiertos de Egipto, la panorámica que ofrece es soberbia. Sin embargo, con el fin de que la narración parezca realmente escrita por un verdadero veterano de guerra, Pressfield utiliza a veces demasiadas siglas cuyo significado mencionó en algún otro momento del libro pero quedaron olvidadas ya entre kilómetros de dunas. Un pequeño glosario (que el propio personaje se justifica en no añadir) no hubiese venido pero que nada mal.

Como decía antes, Killing Rommel es más un relato de las penurias de la guerra que de las grandes batallas. Pero también es un reflejo de la camaradería entre compañeros y la nobleza entre enemigos (Rommel se caracterizó siempre por respetar las "reglas del juego" y convertir la guerra en un arte). De este modo, sin apenas darte cuenta, acabas desarrollando apego por los actores principales de la obra, hasta que llegado el final, cuando cierras la última página, un pequeño escalofrío te recorre la espalda. Es un efecto curioso, porque al contrario que en Puertas de Fuego, no hay grandes frases épicas para el recuerdo, aunque sí que comparte la existencia de personajes que no se pueden calificar de otra forma que como héroes incombustibles.

Buen libro, pero demasiado enfocado a los entusiastas de la Segunda Guerra Mundial. Si no te gusta esa ambientación, es posible que Killing Rommel se te haga pesado. Si te gusta, disfrutarás como un enano.

[1] Y poniendo una vez más de relieve que ningún plan de batalla sobrevive al contacto con el enemigo.
Seguir leyendo