El mundo está lleno de libros preciosos que nadie lee. (Umberto Eco)

domingo, 6 de marzo de 2016

En costas extrañas (Tim Powers).

Por Er-Murazor domingo, marzo 06, 2016 , 1 comentario
"En costas extrañas" es la novela por la que conocí a Tim Powers hace bastantes años. Seguramente oiría hablar antes de "Las Puertas de Anubis", pero la novela de la que me hablaron y con la que me quedé fue esta. Este libro es el que inspiró (dicen) la primera película de la serie "Piratas del Caribe". En realidad, la película que se inspira más directamente en ella es la última, donde aparecen un Barbanegra experto en vudú y la búsqueda de la Fuente de la Eterna Juventud. Afortunadamente, en el libro no hay ni rastro de Johnny Depp, que para mi es lo peor con diferencia de la franquicia pirata.

Esta novela es mi segunda incursión en la obra de Powers y continuación de mis ímprobos intentos por leerme todo lo que me regalan en Reyes y cumpleaños. La historia cuenta las andanzas de John Champagnac, francés capturado por los piratas en 1714 y obligado a enrolarse con ellos so pena de ser ejecutado. Las "costas extrañas" a las que alude el título son consecuencia de que, en este mundo, el vudú funciona y de hecho Barbanegra es uno de los hechiceros blancos más poderosos que hay. Champagnac, rebautizado como Shandy, descubre que Barbanegra anda buscando la Fuente de la Eterna Juventud, y para ello se ayuda de dos europeos y la hija de uno de ellos, que pasará a ser el interés romántico de Shandy.

Powers estructura sus novelas haciendo más hincapié en la presentación de detalles que en el camino hacia el final. Al igual que sucedía en "Las puertas de Anubis", el protagonista es zarandeado por los acontecimientos, y no tenemos más información que aquella de la que dispone él, de manera que vamos aprendiendo cómo se desarrolla este extraño mundo a trompicones. De hecho, el autor deja muchas cosas al conocimiento vago que el lector pueda tener de las supersticiones vudú. La "realidad" a veces confirma esas supersticiones y a veces no, por lo que la sorpresa es continua.

Powers es un fanático de la documentación, y por ello todo lo relacionado con la piratería del siglo XVIII está perfectamente recogido en la obra, desde el vocabulario de los marinos hasta los combates o las estructuras y funcionamiento de los navíos. La novela podría ser un remake de "La Isla del Tesoro" si no fuera por el detalle de la magia. Dicha magia es practicada únicamente por hechiceros más o menos poderosos, y aunque influye bastante en la trama de la obra, aparece menos de lo que podría parecer.

La novela recoge la tradición aventurera, y ofrece pocos respiros al lector. Powers, además, es muy imprevisible, de manera que la búsqueda de la Fuente, que parece será el clímax de la obra, se resuelve a mitad de libro. Hay descansos cuando parece que se avecina acción, y esta se desencadena en los momentos y de las formas más insospechadas. De esta forma, un libro que contiene no pocas descripciones logra ser muy dinámico. Como única pega, yo le pongo que la situación que lleva al final me resultó algo increíble (me pareció un rizar demasiado el rizo con tal de cambiar en cada "parte" del libro). El final en sí mismo (repitiendo de nuevo algo sucedido en "Las puertas de Anubis"), es algo precipitado, aunque satisfactorio. Los combates son emocionantes, y hay algunas situaciones muy bien resueltas. Una novela, en suma, bastante recomendable.



     (4/5)



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viernes, 4 de marzo de 2016

Firefight (Los Reckoners II), de Brandon Sanderson.

Por Er-Murazor viernes, marzo 04, 2016 , Sin comentarios
A la hora de decidir cuál iba a ser el segundo (y último) libro del mes de febrero, me encontré con que tenía a mano tres secuelas para elegir: La de Spaceship, la de Waylander y la finalmente elegida: La segunda parte de la trilogía Reckoners, de Brandon Sanderson, iniciada por la novela Steelheart (reseñada aquí).

La primera parte, como ya dije, me gustó bastante. Esta segunda parte es una continuación bastante natural de la situación del final del primer libro. Los Reckoners, que tras el final del primer libro se han hecho relativamente famosos en Chicago Nova, empiezan a ser atacados por Épicos mandados por Regalia, una gran Épica que reside en la antigua Manhattan (ahora llamada Babilar, abreviatura de Babilonia Renacida).

La excusa para ir a Babilar es un poco anodina, pero compensa mucho encontrarse con una sociedad totalmente distinta de la que teníamos en Chicago Nova. Los poderes de los Épicos siguen estando muy bien descritos, los combates son espectaculares y solo flojea un poco la introducción de los nuevos personajes, que tienen poco carisma.

En principio, parece que Firefight va a ser una especie de remake de Steelheart (los Reckoners intentando eliminar a una Épica), pero a mitad de libro el autor introduce ciertas novedades que no quiero comentar para no caer en spoilers, y el argumento sufre un giro radical. De camino, se exploran un poco más los orígenes de los Épicos y del evento Calamity que les dio origen. El libro termina con grandes batallas, sorpresas y un buen cliffhanger que hace desear que salga pronto la tercera parte. Hay además una trama romántica bastante ingenua, pero que no molesta ni se hace pesada.

Se trata de una buena continuación que va de menos a más, sin que ello signifique que empieza floja. Nova ha decidido, además, incluir en el libro un relato corto (Mitosis) ambientado en el mismo universo, y que cuenta cómo los Reckoners han de enfrentarse a un nuevo Épico que llega a Chicago Nova. Bastante entretenida.

Un aspecto que no comenté en la reseña de Steelheart es el tema de la traducción. Por alguna razón, se decidió dejar todos los nombres de los personajes en inglés (Steelheart, Calamity, Firefight, etc.) No es que moleste mucho (y en el mundo de los superhéroes menos). Además, en el primer libro, la presencia de Calamity y su influencia en el mundo hizo que su nombre se incorporara al habla popular como una especie de palabrota multiuso, de manera que cada vez que algún personaje tenía que decir "¡Cuernos!" o algo similar, exclamaba "¡Calamity!". Un detalle simpático que ayudaba a la ambientación. Pues resulta que en este segundo libro han cambiado de traductor, y en lugar de "¡Calamity!", los personajes exclaman "¡Chispas!" Exclamación que no es que me moleste (y a Sanderson, que es mormón y algo timorato en según qué cosas, le pega), pero que resulta un cambio bastante curioso. Por lo demás, no tengo nada en contra de la nueva traducción (ni de la antigua), pero este detalle sí me llama la atención.


          (5/5)
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domingo, 28 de febrero de 2016

Waylander (Ciclo de Drenai, I) de David Gemmell

Por Er-Murazor domingo, febrero 28, 2016 , Sin comentarios
Drenai es un país invadido por un imperio vecino que está a punto de anexionárselo. En este contexto de guerra perdida aparece Waylander, el Destructor, el mercenario más peligroso de esta tierra. Waylander es el guerrero más poderoso de su época, pero no lucha si no es por una recompensa material. Esta situación cambia cuando se encuentra con un sacerdote, al que rescata y que logra recuperar al hombre que fue Waylander antes de renunciar a todos sus sentimientos. Mientras Waylander se debate en la indecisión, el sacerdote y él se encuentran con una misión imposible que, de culminar con éxito, podría salvar a todos los drenai.
A partir de este punto (más o menos al principio de la novela), la trama se ramifica entre una ciudad drenai asediada donde se encuentra el último general del ejército que aún conserva esperanza, Waylander y su misión y la evolución del sacerdote, que pertenece a una religión pacifista y que ve que si mantiene sus creencias todo su país se perderá.

Me habían hablado del Ciclo de Drenai como un digno heredero de las novelas de Conan (las originales) y también he leído a gente que habla de David Gemmell como el Robert E. Howard de los noventa. Leída esta novela que inaugura el Ciclo de Drenai, tengo que decir que la intención está, pero Howard solo hubo uno y Gemmell no será el segundo. Dicho esto, podría parecer que la novela es mala, y no lo es en absoluto, pero, para mi gusto, no está a la altura de las expectativas. Hay mucho del estilo de Howard (por ejemplo, en la ausencia de razas no humanas y en la crudeza de los combates), pero el intento de dar cierta profundidad psicológica a los personajes lastra mucho el ritmo de la novela. De hecho, la trama más aburrida es la del sacerdote Dardalion, que es la que menos acción tiene. Para mi gusto, la novela mejoraría si el autor se hubiera entregado directamente al pulp y se hubiera centrado en la acción. De la misma forma, el Waylander amoral del principio es un personaje atractivo y su evolución es interesante, pero a ratos demasiado precipitada y a ratos demasiado lenta.

La magia también es muy Howard, en el sentido de que está únicamente en manos de unos pocos elegidos y tiene efectos muy palpables y, con frecuencia, explosivos. Nada de sutilezas en su uso, aunque tampoco se utiliza en exceso. Las escenas de acción son dinámicas (y algo gores por momentos) y los cliffhangers numerosos, aunque se resuelven quizá con excesos de dei ex machina. El final también es algo precipitado, aunque el post scriptum agridulce contándonos el destino final de casi todos los personajes supervivientes es un buen detalle.

En resumen, esta novela está muy bien para un lector al que le apetezca un relato de fantasía muy clásica, donde no hay razas no humanas y donde las tramas políticas y personales están reducidas al mínimo. Esta historia es, sobre todo, de acción, y está bien conseguida.



     (3,5/5)




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miércoles, 20 de enero de 2016

Voces ancestrales y otros relatos de Astounding Stories, de Nat Schachner.

Por Er-Murazor miércoles, enero 20, 2016 , 1 comentario
Pues ya tengo leído el segundo libro del año, así que mantengo por primera vez mi media prevista de dos al mes (aunque este libro es un poco de trampa, porque es cortito y lo empecé en 2015 xD).

Esta es una más de las recopilaciones de relatos pulp que saca con cierta regularidad La Biblioteca del Laberinto. En vez de ser una recopilación multiautoral, tenemos media docena de relatos del mismo autor: Nat Schachner, publicados todos en Astounding Stories en los años treinta.

Tratándose de relatos de revista, tenemos una serie de historias no demasiado complejas (lo cual tampoco significa que sean simplonas) y que van al grano. Además, en muchas de ellas hay un cierto componente social, algo que no era usual en la época. Las historias recogidas son:

1) Voces ancestrales, que da título a la recopilación. Este es un relato centrado en las consecuencias del descubrimiento del viaje en el tiempo. La paradoja temporal, tal como se cuenta, no tiene ni pies ni cabeza, pero es lo de menos porque la intención del autor es criticar el racismo y la pureza de sangre, tan de moda en esta época, y eso lo hace de manera muy sobresaliente.

2) La esfera de probabilidad, ambientado en el siglo XCVIII, donde la Humanidad ha alcanzado el culmen de la evolución tecnológica y ha automatizado todas las tareas. Un inventor decide crear una máquina que introduzca incertidumbre en un mundo perfectamente automatizado y, como dicen en los vídeos de Facebook, los resultados son sorprendentes. De nuevo, la premisa con la que actúa la máquina es totalmente disparatada, pero el relato es sumamente entretenido.

3) Intraplanetario es el relato de un alienígena que debe viajar a un nuevo planeta por haber agotado los recursos del que previamente habitaba. Se trata del relato menos sorprendente de la recopilación porque la premisa ha sido repetida posteriormente hasta la saciedad. Sin embargo, el giro final no recuerdo haberlo visto y salva bastante todo el relato.

4) El vagabundo eterno narra cómo los marcianos consiguen utilizar la teoría de matrices (así, como suena) para desarrollar el arma definitiva en su guerra para conquistar el Sistema Solar. Lo único destacable es el arma, porque el resto es una típica historia muy pulp de guerra interplanetaria.

5) Más allá del infinito nos cuenta cómo una catástrofe cósmica obliga a todas las especies del Universo a emigrar hacia nuevos sectores del espacio y cómo eso conlleva la invasión de la Tierra. Únicamente en la Tierra, utilizando la teoría de matrices (sí, otra vez [1]) se conseguirá descubrir el origen de la catástrofe. Que eso sirva para salvar la especie humana estará por ver...

6) Frío es, para mi, el peor de los relatos recogidos aquí. Aunque la moraleja que recoge es muy loable (la amistad individual por encima del nacionalismo exacerbado), el relato es solo moraleja. Todos los demás tienen algo de ciencia-ficción, por alocada que sea, pero este relato habla de mineros en un satélite de Urano como podía hablar de marineros en una isla del Pacífico. Por si fuera poco, la moraleja impregna el relato entero de principio a fin, hasta tal punto que en un determinado punto uno de los protagonistas se sorprende de que personas adultas se comporten de determinada manera. Es que no es normal, hombre, os han escrito así. Flojo, muy flojo.


     (4/5)


[1] Sospecho (pero no lo sé) que tal querencia por la teoría matricial como herramienta matemática infalible debe venir del descubrimiento por parte de P. A. M. Dirac de las matrices gamma que llevan su nombre y que le permitieron describir en una sola ecuación el comportamiento del electrón de manera consistente con la teoría de la relatividad y con la mecánica cuántica. Como la ecuación de Dirac es de 1928 y estos relatos son de los años treinta, imagino (insisto, sin pruebas) que en aquella época las matrices debían sonarle a la gente como el no va más de la matemática avanzada, aunque en realidad lo vanguardista en matemáticas y que generó una nueva disciplina de estudio eran los operadores y los espacios de Hilbert.
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sábado, 16 de enero de 2016

Steelheart (Reckoners, I), de Brandon Sanderson.

Por Er-Murazor sábado, enero 16, 2016 , Sin comentarios
Pues el primer libro del año ya ha caído (si sigo así, mantendré la media de dos por mes xD) y el comienzo ha sido bastante bueno.

Steelheart, de Brandon Sanderson, es la novela que abre una trilogía (la de los Reckoners) alejada del macrouniverso fantástico que está creando su autor. De hecho, la premisa es totalmente de ciencia-ficción, salvo por cierto detalle que comentaré al final.

La historia es muy tópica: Diez años en el pasado de la novela (un momento que podría ser nuestro presente) sucedió un evento (la Calamity) que dotó de superpoderes aleatoriamente a una serie de personas. Estos seres tomaron el nombre de Épicos y, como buenos humanos, se dedicaron a sacar el mayor provecho posible a la nueva situación. En el presente, el gobierno de los USA ha caído (no menciona el resto del mundo, que yo recuerde, pero es de suponer que también) y los Épicos más poderosos se han erigido en dictadores de las principales ciudades y núcleos de población del país, en un retroceso brutal a sistemas de gobierno medievales.

Steelheart es uno de estos Épicos, un trasunto de Superman que se ha apoderado de la ciudad de Chicago Nova. La novela nos cuenta la resistencia de un grupo de humanos normales, los Reckoners, al gobierno de Steelheart. La tecnología tiene más o menos el mismo nivel que en la actualidad, aunque solo es asequible a las clases altas. Tampoco queda muy claro cómo vive la mayoría de la población, porque el libro está contado desde el punto de vista de uno de los Reckoners, que al ser huérfano pasó la infancia en una especie de campo de trabajo bastante espeluznante, pero que no tiene mucha idea de cómo vive la gente normal. En realidad, al autor no le interesa demasiado la sociedad de Chicago, sino la lucha de los Reckoners contra los Épicos. Los poderes de los Épicos están bastante bien descritos y, en general, la historia es bastante dinámica. Hay acción, hay sorpresas y el final está muy logrado. El ambiente es de ciencia-ficción, de manera que se reconoce que es un problema físico que exista gente que lanza rayos por las manos, pero se reconoce y ya está. En ese sentido está la única pega que yo le encuentro al libro. Cierto elemento necesario para el desenlace final se sale por completo de la ciencia-ficción y entra plenamente en el terreno de la magia (o así lo entiendo yo, al menos).

El libro es bastante dinámico y es muy entretenido. Hay pocas cosas originales, pero para pasar un buen rato se basta y sobra. 


          (5/5)
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martes, 5 de enero de 2016

Propósitos de año nuevo.

Por Er-Murazor martes, enero 05, 2016
Estamos a principios de año, tiempo de propósitos, de buenas intenciones, de matrículas en el gimnasio, de comprar ropa dos tallas menor en las rebajas "porque para final de mes estoy como antes"... También es habitual encontrarse retos lectores para este año. "En enero me leo el Quijote, en febrero toda la Rueda del Tiempo, para el día de los inocentes el sexto de los Tronos..."

Yo no soy de plantearme retos, porque el leer por obligación hace que me entre pereza, y lo que hoy me apetece leer, igual en septiembre no me hace tilín. Lo que sí es verdad es que el año pasado intenté reeducar mi hábito lector. Entre unas cosas y otras, hace ya tiempo (años) que no leo casi nada. Empiezo los libros y se me quedan a medias, o directamente ni los empiezo. Las causas son múltiples, pero fundamentalmente son una mayor diversificación de mi oferta de ocio (vamos, que juego un montón) que me quitaba concentración en la lectura. Así que para 2015 me propuse volver un poco a mis orígenes y leer mucho tebeo (que es como empecé) y mucha novela breve y pulp. El año empezó bien y terminó medio regular, pero para 2016 voy a dar un paso más y me propongo una cifra concreta: A ver si soy capaz de leerme 25 libros (dos al mes y cinco entre julio y agosto). Evidentemente, no hablo de 25 ladrillos, sino libros de extensión normal en general (si no, ya digo por adelantado que no podrá ser).

Repasando mentalmente mis estanterías, tengo un montón de libros que compré en su momento y que creo que podrían gustarme, pero a los que no he metido mano por una serie de razones. Voy a escribir por aquí a vuelapluma libros que me gustaría leerme. Insisto en que esto no es un reto, porque me conozco y aunque podría poner por aquí una lista no de 25, sino del doble, seguro que el año que viene por estas calendas no habría empezado ni uno. Son solo buenos deseos. Los voy a poner según se me ocurran, sin ningún orden en particular:

1) En el apartado misterio, estaría bien retomar el abecedario del crimen. Tengo a la pobre Kinsey Millhone muy abandonada desde que me atasqué en "G de guardaespaldas". No sé si darle una oportunidad a este o seguir por el siguiente.

2) En el apartado fantasía, tengo religiosamente adquirida toda la saga de Geralt de Rivia (menos el último), así que no estaría de mal leerme aunque fuera el primero. Mira que si al final no me gustan...

3) En el apartado "lecturas colgadas", leí hace años el primero de la trilogía de La Edad de Oro, de John C. Wright, y por insondables del destino nunca he seguido con los demás. Sería este un buen año para releer y ¿concluir? la trilogía.

4) Un propósito que seguramente cumpliré es leerme algún libro de historia de Asimov. Aunque creo que me quedan los más duros, siempre que paso el primer capítulo (qué manía de empezarlos todos en la prehistoria) termino enganchándome y caen rápido.

5) Hablando de historia, quiero leer algo sobre Roma. De historia o de novela histórica, me da igual, pero algo sobre Roma tengo que leer. Seguramente, las novelas de Simon Scarrow.

6) Un propósito genérico que también cumpliré es leer algo de pulp. Concretando un poco más, leer algo de Burroughs (que tengo a John Carter esperando) o de E. E. Smith (aunque sea la infame edición de Pulp de los Hombres de la Lente) estaría bien.

7) Hablando de ciencia-ficción un poco más seria, debería leer algo de Heinlein. Tengo muy trillados a Asimov y a Clarke, pero de Heinlein solo he leído "Tropas del espacio". Y no será porque no haya ido adquiriendo libros suyos de segunda mano a lo largo de los años. Cumplido con El Granjero de las Estrellas.

8) Y lo mismo de Heinlein se aplica a Phillip K. Dick, aunque de este he leído algo más. Pero me faltan clásicos como Ubik, y eso no puede ser.

9) Qué poca fantasía me está saliendo. Tengo que retomar a Brandon Sanderson, a ver si puedo con Aleación de Ley este año. Empezar la última decalogía ya va a ser excesivo xD.

10) Otro propósito que seguramente cumpliré es leer algo del universo expandido de Star Wars. Sé que lo cumpliré porque ya he empezado, y muy mal se me tendría que dar el año para no leer al menos una novela ligerita de este universo en doce meses xD.

11) Compré en la feria del libro antiguo de Granada un par de libros de Jack Vance, otro autor clásico del que tengo graves carencias. No sé si me dará el año para probar con él, pero ahí está.

12) Este año tomé contacto con Iain M. Banks. No fue la cosa muy bien (ya verán la reseña), pero tendría que darle otro tiento a la Cultura antes de decidir que no me gusta.

13) Hablando de retomar personajes abandonados, hace años que no leo nada de Miles Vorkosigan. Claro que esto no es tanto culpa mía como de B, que desde que cerró Byblos con "Danza de espejos" no reedita nada. Acabará cayendo el siguiente, sea cual sea, en versión pirata (o de la biblioteca).

14) También tengo una trilogía pendiente del Elfo Oscuro (no sé qué asociación mental hace que me acuerde de él al pensar en Vorkosigan), pero dudo mucho que 2016 sea su año. Yo de todas formas la dejo aquí ya que me he acordado.

15) Llevo tiempo queriendo leer a Dunsany, pero entre que tendría que buscarlo y lo poco preparado que estoy para lecturas densas, tampoco lo termino de ver.

Hale, como utopía ya va bien. Dejo esto por aquí y el año que viene regresaré, a ver si he cumplido al menos alguno de los propósitos. Feliz 2016 a los que me leáis ahora, y feliz 2017 para mi cuando vuelva en un año a mirar.
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jueves, 31 de diciembre de 2015

Motín (Spaceship I), de Mike Resnick

Por Er-Murazor jueves, diciembre 31, 2015 , Sin comentarios

Mike Resnick ha sido mi último descubrimiento en la feria del libro antiguo de Graná. Andaba yo buscando algo de CF ligera que llevarme a la boca, cuando tropecé con este libro. No había oído hablar nunca de este autor (o eso creía, luego resultó que tenía otra novela suya en casa: Santiago, un mito del futuro lejano) y me llamó la atención que en la portada pusiera que tenía cinco premios Hugo. En la contraportada, aparte de la sinopsis, hay una reseña nada menos que de Orson Scott Card diciendo que estamos ante una space opera comparable con el mejor Miles Vorkosigan. Cualquier cosa, oigan.

Evidentemente, la reseña no me la creí, pero ojeando el libro vi que la letra era relativamente gorda, así que decidí probar a ver. Y una vez probado, puedo decir que se parece a Vorkosigan en temática (protagonista super inteligente que sale de un montón de fregados inverosímiles a base de labia, carisma y suerte), pero que no le llega ni a la suela de los zapatos en calidad. Que vamos, comparable es, el señor Card no miente, pero no es una comparación que le interese mucho a Resnick.

La novela comienza cuando el protagonista, el comandante Wilson Cole, es destinado a la nave Theodore Roosevelt situada en la Periferia Profunda (o similar), que viene a ser donde Cristo dio la última voz. En esta nave, las Fuerzas Armadas de la Federación mandan a los soldados problemáticos. Cole es un ex-capitán de nave que tiene la mala costumbre de desobedecer las órdenes sistemáticamente, pero que consigue buenos resultados, por lo que las relaciones públicas no recomiendan su destitución y fusilamiento, que es lo que a los altos mandos les gustaría.

Cole no llegó a la Teddy R. por ser un soldado modelo, y en su nuevo destino sigue sin serlo. Continúa luchando contra el enemigo, pero a su manera, lo que le granjea gran cantidad de problemas de los que sale como buenamente puede.

La novela es bastante simplona. Cole sería insoportable si no fuera tan plano que resulta increíble. El resto de personajes son bastante arquetípicos (superiores inútiles, militares indisciplinados pero que recuperan los valores cuando un superior saber valorarles...) y las situaciones son inverosímiles. El resultado podría resultar insoportable, pero el autor tiene oficio y a base de diálogos con chispa y de no dar un respiro a los personajes consigue que el libro sea bastante entretenido. Además, el trasfondo está bastante trabajado (como se ve en los apéndices del final, donde el autor cuenta cómo desarrolló la historia del futuro en que se desarrolla la acción) y las razas alienígenas que aparecen son bastante originales (aunque salvo una excepción, ya podían ser todos humanos a efectos prácticos). Recomendable para pasar un par de tardes con acción entretenida sin pensar mucho.


       (3/5)
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