El mundo está lleno de libros preciosos que nadie lee. (Umberto Eco)

domingo, 26 de junio de 2016

Espadachinas, de Robert E. Howard

Por Er-Murazor domingo, junio 26, 2016 , Sin comentarios
Aunque tengo a medio leer El ladrón cuántico, el final de curso no es buen momento para lecturas profundas, así que me he terminado antes esta recopilación de Robert E. Howard.

Soy poco amigo de las recopilaciones temáticas, de "lo mejor de" y de cualquier criterio en general que no sea el cronológico, porque al final terminan cogiendo siempre los mismos relatos y te compras un libro del que tienes la mitad. Sin embargo, creo que la Biblioteca del Laberinto, en sus sucesivas recopilaciones howardianas (de las que esta, creo, es la primera) ha conseguido esquivar ese problema.

Tenemos aquí un librito donde se recopilan cinco relatos protagonizados por mujeres, una rareza en la producción del escritor texano (y del pulp en general). "Protagonizadas" es mucho decir, porque en realidad solo los relatos de Agnès la Negra están protagonizados por ella. En los otros dos, Helen Tarvel es coprotagonista del suyo y Sonya la Roja ni eso.

Robert E. Howard es casi siempre sinónimo de aventura y emoción, y estos relatos no se quedan atrás. En general, puedo decir que se ha tratado de una lectura bastante amena. Le pongo la etiqueta "fantasía" por ser relatos bastante inverosímiles, pero en realidad no hay magia en ninguno de ellos. Paso a comentar los cinco relatos:

-La espadachina es un relato protagonizado por Agnès de Chastillon, posteriormente llamada Agnès la Negra. Es un relato "de origen". Agnès es una campesina pobre vilmente maltratada por su padre y que va a casarse contra su voluntad con un tipo repugnante de su pueblo. Cómo será la cosa, que la hermana mayor de Agnès, ya casada en su momento con su correspondiente tipo repugnante, le da un puñal el día de la boda para que se suicide y no sufra. Lo que pasa es que Agnès es de armas tomar (nunca mejor dicho) y considera que va a sufrir lo mismo de poco apuñalando al novio en mitad de la ceremonia que no suicidándose ella. Dicho y hecho, Agnès se convierte en viuda justo después de convertirse en esposa y toma las de Villadiego aprovechando la sorpresa general. Se esconde en el bosque y al día siguiente encuentra a un ladrón que la acompaña en su huida. Comienza así la vida de Agnès como espadachina y aventurera.

El relato es vibrante, como no cabía esperar menos. Hay sorpresas, hay acción y hay diálogos vibrantes. La única pega que yo le pondría es que Agnès, que se supone no ha manejado un arma en su vida, descubre cuando le ponen una espada en la mano que "ha nacido para esto". Luego Howard lo arregla haciendo que otro espadachín la adiestre, pero la verdad es que la primera vez el tema canta un poco.

-Espadas por Francia es el segundo relato protagonizado por Agnès. Esta y su acompañante continúan su huida después de la aventura anterior, pero en el puerto en que pretenden embarcar para huir de Francia Agnès mata por error a un mercenario que se disponía a cometer un asesinato. Agnès es confundida con este mercenario y se ve envuelta en la misión.

Este relato es aún mejor que el anterior y destaca el contraste entre Agnès y la amante del rey, Françoise de Foix, que da lugar a una muy buena escena.

-La amante de la muerte es el último relato protagonizado por Agnès la Negra. Quedó inconcluso a la muerte de Robert E. Howard y fue completado por Gerald W. Page. Es el único relato puramente fantástico de toda la obra. Agnès conoce a un nuevo acompañante, y juntos han de hacer frente a un nigromante puramente howardiano. También buen relato, aunque como Page tuvo que completarlo intentó no apartarse mucho del canon, con lo que muchas partes suenan a ya leídas.

-La sombra del Buitre es el más famoso de todos los relatos de este libro, puesto que en él aparece Sonya la Roja de Rogatino, en la que se inspiró Roy Thomas para crear a Red Sonja de Hyrkania en las páginas de Conan el Bárbaro. Leyendo este relato, uno ve que la Diablesa de Hyrkania fue, efectivamente, creación de Thomas, porque en este relato Sonya de Rogatino está apenas esbozada. De hecho este es el relato más descriptivo de todo el libro. No hay un objetivo concreto, sino que narra las peripecias de Gottfried von Kalmbach, que huyendo de la persecución de Solimán el Magnífico (nada menos) termina en la Viena asediada por los turcos en 1529. Allí se encuentra con Sonya y ambos deben evitar al general Mikhal Oglu, llamado el Buitre, que persigue a von Kalmbach. 

El punto fuerte de este relato son las descripciones y la ambientación. A diferencia de otros narradores pulp, Howard sabía ser barroco cuando se lo proponía, y todas las páginas en que aparecen Solimán el Magnífico y su corte son magníficas. El Sultán es uno de los personajes más poderosos de la Historia y es consciente de ello. El poder y la magnificencia impregnan cada una de sus palabras y acciones. Al mismo tiempo, el asedio de Viena, pieza clave para impedir que Solimán conquiste el Sacro Imperio Romano Germánico y puede que toda Europa, es descrito en toda su crudeza y desesperación.

-La isla de la condenación de los piratas es un relato donde Steve Harmer ve cómo a la isla en la que ha naufragado llegan un grupo de piratas que buscan un tesoro. Aliada a la fuerza con los piratas está Helen Tavrel, también piratesa.  Harmer consigue liberar a Helen y ambos se alían para buscar el tesoro y burlar a los piratas. Este también es un relato típico, sobre todo al final, pero no por ello menos entretenido.

     (4/5)


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viernes, 20 de mayo de 2016

Lectura conjunta: El ladrón cuántico (Hannu Rajaniemi)


¡Hola de nuevo! Aquí estoy de vuelta, después de mucho tiempo, lleno de ganas y energías para reseñar nuevos libros. Afortunadamente, Zor ha mantenido vivo este pequeño rincón de la red, publicando reseñas y otros posts de forma regular. ¡Pero ahora que volvemos a ser dos habrá mucho más! ¡Garantizado!

Y nada mejor para volver que hacerlo con una experiencia compartida. Fue Zor quien, el otro día por Twitter, me propuso una lectura conjunta del próximo libro al que le quiero hincar el diente: The Quantum Thief, de Hannu Rajaniemi. Y con las mismas, aquí me lanzo a extender la invitación a todo aquel que quiera unirse a esta actividad:

Empezaremos a leer The Quantum Thief (o por su nombre en español: El Ladrón Cuántico) el viernes 27 de mayo, e iremos comentándolo en Twitter a través de dos hashtags: #LecturaLadrón para comentarios libres de spoilers, y #LecturaLadrónS para comentarios que incluyan detalles de la trama (S is for Spoilers!).

    

Si estás pensando en apuntarte a la lectura, ¡escribe un comentario en este post! Dinos cuál es tu nombre de usuario y estaremos más que encantados de que nos acompañes en este viaje.

¡Nos leemos pronto!

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martes, 17 de mayo de 2016

Héroe en la sombra (Ciclo de Drenai, III), de David Gemmell

Por Er-Murazor martes, mayo 17, 2016 , Sin comentarios

Continúa mi periplo por tierras de Drenai con la última novela dedicada a Waylander (que no última del Ciclo de Drenai).


Esta novela tiene un arranque muy curioso, porque la situación en que está Waylander es rarísima. Como lo de retirarse y hacerse granjero no le funcionó al final del primer libro, esta vez se ha retirado, ¡y se ha hecho aristócrata! Tal cual, Dakeyras ha conseguido hacerse rico y se ha largado a la otra punta del mapa, donde se ha comprado un latifundio, se ha hecho un palacio con más dormitorios que el chalet de la Preysler y es un noble justo que vive en la molicie totalmente adorado por todos sus siervos. 

Bueno, vive en la molicie relativamente. Aunque no busca aventuras activamente y ya ha dejado definitivamente atrás la juventud, Dakeyras sigue sin tolerar las injusticias y responde como se merece (es decir, a lo bestia) si algún incauto salteador de caminos (o alguna banda entera) comete alguna tropelía en su territorio.

En esta ocasión Dakeyras debe enfrentarse a la amenaza definitiva: Kuan Hador, toda una ciudad de brujos y demonios exiliada a otra dimensión hace miles de años por una coalición de magos. Las barreras dimensionales se debilitan y la ciudad está pudiendo mandar emisarios que la traigan de vuelta. Pero el Destino es muy cabrón, y con lo grande que es Drenai los emisarios van a parar al alcance de Dakeyras, que se prepara para detenerlos con un variopinto grupo de aliados casuales.

En fin, la novela mantiene el espíritu visto en las dos entregas anteriores. Es un digno final a la saga de Waylander (cosa que suele ser bastante complicada) y consigue que la amenaza sea aún peor que las anteriores sin que sea increíble que al final el héroe triunfe. De hecho, el triunfo del héroe no se llega a poner realmente en duda en ningún momento, la intriga es cómo demonios (nunca mejor dicho) se las apañará. Sigue habiendo luchas duras, frases sentenciosas, villanos horribles, mucho peligro, mucha acción y mucha diversión. Me lo he pasado bastante bien con las andanzas de Waylander el Destructor. Siguiente parada en el Ciclo de Drenai, las andanzas de Druss el Hachero.



     (4/5)
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sábado, 30 de abril de 2016

Cadete del espacio, de Robert A. Heinlein

Por Er-Murazor sábado, abril 30, 2016 , Sin comentarios

Esta es otra novela juvenil de Heinlein, como El granjero de las estrellas (reseñada aquí), y la verdad es que todo lo dicho del granjero es válido en esta novela. Esta vez el protagonista no es un aguerrido colono espacial, sino un flamante cadete de la Patrulla Espacial. Si Heinlein dedicaba medio "granjero" a loar las virtudes de los boy-scouts, esta vez le toca alabar al ejército.

Como en "granjero", el protagonista, Matthew Dodson, no termina de ver claro si va a ser patrullero o no y acaba teniendo una epifanía que lo aleja del civil de a pie y le hace entender las virtudes de la Patrulla, una entidad que sirve a la Humanidad entera y no a una nación en concreto. Todo muy bonito, oiga.

Dodson tiene varios amiguetes en la Patrulla y también un archienemigo de pega. Si en "granjero" Heinlein hacía mofa, befa y escarnio de los chupópteros de lo público, esta vez le toca meterse con los empresarios vagos y sin escrúpulos que viven explotando el trabajo de sus empleados. Heinlein hace apología, de nuevo, de los ideales de compañerismo, solidaridad y entrega al grupo, y desprecia a los que intentan ponerse por encima de los demás, ya sea a costa de su trabajo o del Estado.

La novela es en muchos sentidos una precuela de "Tropas del Espacio", aunque mucho más juvenil. Es muy descriptiva de la vida diaria de la Patrulla, con clases, exámenes, anécdotas, pruebas, ascensos y demás hasta que a los patrulleros se les encarga una misión. No sé si por leérmela justo después del granjero, pero la novela me resultó algo más cansina. No me molestan las novelas demasiado descriptivas, pero terminé algo harto de esta y agradecí un poco de acción cuando los cadetes comienzan las misiones.

     (3/5) 
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domingo, 10 de abril de 2016

Los dominios del Lobo (Ciclo de Drenai, II). David Gemmell

Por Er-Murazor domingo, abril 10, 2016 , Sin comentarios
Pues aquí estamos con la segunda parte del Ciclo de Drenai. Esta novela es continuación directa de Waylander, así que es un poco complicado hablar sobre ella sin spoilear el final de la anterior.

Dakeyras, el llamado Waylander, ha encontrado (más o menos) la paz tras el final del libro anterior. Se ha retirado a una granja y vive pacíficamente con una nueva familia. Pero alguien comete un error: poner precio a su cabeza y mandar unos asesinos a por él. Los asesinos terminan asesinados, como era de esperar, y ahora Waylander quiere averiguar quién ha perturbado su paz.

En su recorrido Waylander va encontrando amigos y aliados en los lugares más inesperados. Los gladiadores que acompañana a Dakeyras y Míriel son muy interesantes y aportan grandes dosis de humor negro, cinismo y acción a la historia. Es en este sentido donde Gemmell consigue las mejores caracterizaciones. Drenai es un mundo que bebe mucho más de la Era Hyboria de Howard que de la Tierra Media de Tolkien, y eso se nota y mucho en las reacciones de los personajes. Apenas hay buenos y malos, sino amplias gamas de grises. Waylander es casi una fuerza de la naturaleza que actúa más allá de las pulsiones humanas. Perdona la vida a enemigos jurados y, cuando uno empieza a pensar que tiene demasiada compasión, tortura e incluso asesina inmisericordemente a alguien que le ha ofendido. En ese sentido, Waylander, que en esencia es una buena persona, demuestra tener unos valores que son totalmente extraños tanto al lector como a sus propios contemporáneos. Por otra parte, Dakeyras puede permitirse no ensañarse con sus enemigos, porque si ya era bueno luchando en el primer libro, en este es prácticamente imparable. Gemmell ha pulido ciertos vicios que tenía en el libro anterior y en este todos los combates y escenas con armas son aún mejores.

En cuanto a la trama del asesinato que abre la novela, se desvela pronto la identidad del enemigo de Waylander, un personaje recogido de la primera parte. Eso permite el reencuentro con los personajes que quedan vivos, algunos de los cuales han cambiado sorprendentemente desde entonces. A mitad de libro Waylander vuelve a meterse en una guerra entre naciones (ya es mala suerte, con lo tranquilo que estaba él en su granja), aunque esta vez Drenai lo tiene un poco mejor. Los adversarios son una civilización de corte oriental, y el archivillano un hechicero sacado directamente de las páginas de Conan.

La novela es trepidante de principio a fin y la acción no decae en ningún momento. Resulta un poco exagerado que la acción de una sola persona (Dakeyras) influya tanto, no solo en los que le rodean, sino en el destino de las naciones, pero Gemmell consigue hacer creíble esta característica de su personaje. Novela muy recomendada para quien quiera pasar un rato entretenido y no necesite un worldbuilding (como se dice ahora) muy elaborado.


     (4/5) 
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miércoles, 30 de marzo de 2016

El granjero de las estrellas, de Robert A. Heinlein

Por Er-Murazor miércoles, marzo 30, 2016 , Sin comentarios
Comencé esta novela por casualidad. Es uno de tantos saldos de la Factoría de Ideas que tengo por casa y paseando la vista por la estantería a ver si algo me llamaba la atención vi "anda, un Heinlein" y como tenía pendiente leer algo de este autor, pues lo cogí a ver qué tal.

Empezar a leer algo sin tener ni idea de lo que te vas a encontrar siempre da sorpresas, a veces agradables y a veces menos. Esta es una de las llamadas "novelas juveniles" de Heinlein. Yo pensaba que se llamaban así porque eran las primeras, pero resulta que no, que son obras destinadas a un público juvenil. Parece ser que en los años cincuenta del pasado siglo, a Heinlein le encargaron escribir novelas ensalzando la carrera espacial y explicando (más o menos) en qué consistiría viajar a otros planetas.

Esta novela es ni más ni menos que eso. En una Tierra superpoblada, la familia del protagonista decide emigrar a un Ganimedes en proceso de terraformación y convertirse allí en colones espaciales. La novela no tiene planteamiento, nudo ni desenlace en el sentido de que lo que nos cuentan es una peripecia vital en un ambiente hostil. El único objetivo es la supervivencia. No hay que llegar a ningún sitio, salvar a nadie, vencer a nadie ni nada de eso. Solo sobrevivir, que ya es bastante. Pese a esta falta de objetivo concreto, la novela no se hace pesada en ningún momento, porque las peripecias de la familia Lerner están narradas de manera bastante ágil.

Con la excusa de que los colonos están recién llegados, Heinlein se explaya en explicaciones sobre el viaje espacial, la terraformación, un poco de ecología y dinámica de poblaciones (esto era lo más "in" cuando la novela se escribió) y un poco de ciencia. Por momentos, la novela me recordaba a "El marciano", aunque Heinlein no es tan prolijo como Weir o como un Clarke o un Sheffield. El autor sabe ser entretenido y estos fragmentos se leen con interés.

La novela está narrada en primera persona por un adolescente, y esto sirve al autor para meter algo de acción descerebrada cuando la necesita, aunque Bill (el protagonista) debe ser uno de los adolescentes más maduros jamás vistos y no la lía demasiado parda en ningún momento. 

Hablando de novelas de Heinlein es inevitable mencionar la ideología del autor. Yo había oído hablar mucho de la ideología derechista de Heinlein (son no pocos los que le llaman facha directamente) a partir de la exaltación de lo militar que se hace en Tropas del Espacio. La verdad es que siempre pensé que se trataba de algo exagerado y que Tropas del Espacio era una parodia. Pues me equivoqué. En esta novela se trasluce claramente la ideología ultraliberal de Heinlein: La colonización de Ganimedes es un poco como la conquista del Oeste americano, la lucha del hombre contra la naturaleza y el triunfo del esfuerzo individual sobre los elementos. El protagonista es boy scout (no se menciona la organización con ese nombre, pero está claro) y los valores de los scouts impregnan toda la novela (para eso está narrada en primera persona). Realmente, la ideología de Heinlein no es tan extrema aquí (más allá de una cierta idealización de la colonización) salvo por su ataque a las estructuras estatales. El único personaje que confía en el Estado es un vago mezquino que solo quiere que otros le saquen las castañas del fuego sin hacer él nada mientras los demás colonos prosperan con esfuerzo y solidaridad. Que no digo yo que no haya gente así, pero no son todos los no liberales, señor Heinlein. Esta excesiva ideologización es la única mancha que habría que ponerle a la novela (y tampoco estorba tanto una vez que el lector se acostumbra).

     (3/5)

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lunes, 21 de marzo de 2016

El Trono de la Luna Creciente (Saladin Ahmed).

Por Er-Murazor lunes, marzo 21, 2016 , Sin comentarios
Comencé esta novela porque me apetecía leer algo de fantasía oriental (de estas que se ambientan en las Mil y una Noches) y porque traía muy buenas referencias: Premio Locus a la mejor primera novela, finalista del Hugo y el Nebula... Un novelón, vamos.

Leída la novela, debo decir que no me parece a la altura de tantos premios. Es una novela entretenida, pero no inventa nada y en realidad la ambientación oriental no pasa de un mero decorado. Cambiando algunos diálogos y nombres, esta novela podría pertenecer a los Reinos Olvidados. No es una mala novela, pero desde luego 2012 debió ser un año regularcillo si es de lo mejor que ofreció.

El protagonista de la novela es el doctor Adoulla Makhslood, antiguo cazador de monstruos que debe volver a la acción cuando el sobrino de su amada aparece brutalmente asesinado. La acción se sitúa en la ciudad de Dhamsawaat, capital de un califato al borde de la guerra civil. El doctor emprende la búsqueda de los monstruos asesinos ayudado por un joven aprendiz, una salvaje del desierto y un matrimonio de mago y alquimista antiguos amigos suyos.

A partir de este punto, la acción se va desarrollando entre espectaculares combates e investigaciones de lo oculto. No hay ningún giro espectacular de la trama, aunque esta tampoco se convierte en excesivamente previsible. Hay un poco de trama política a cuento de una conspiración para derrocar al califa, pero poca cosa. Los protagonistas tienen algún matiz de gris, aunque muy superficial, y los malos (esos sí) son peores que la tiña. Los combates, tanto mágicos como a espada,son emocionantes y la trama está bien resuelta. En resumen,  se trata de una novela entretenida, pero que no creo sea merecedora de tantos premios.


     (3/5)
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