El mundo está lleno de libros preciosos que nadie lee. (Umberto Eco)

lunes, 24 de octubre de 2011

El Hombre en el Castillo, Philip K. Dick

Por Interloper lunes, octubre 24, 2011 , , 4 comentarios
Me encanta leer a Philip K. Dick. Me fascinan esos mundos que crea, a medio camino entre la realidad y la alucinación, donde ningún personaje puede dar un paso en firme porque quizás al momento siguiente aquello que percibe se desmorone entero a su alrededor. Si alguien me pide recomendación de un libro de ciencia ficción, "Ubik" es una de mis primeras opciones. "Ojo en el Cielo" no está demasiado lejos. Y cuando busco antologías de relatos cortos, procuro que siempre incluya alguno de este autor. Creo que ya tengo "Algo para Nosotros, Temponautas" en tres o cuatro ediciones distintas.

Pero como todavía me faltaban algunos de sus libros por leer, entre ellos algunos de sus títulos considerados como de referencia, decidí empezar por "El Hombre en el Castillo". Y me ha decepcionado profundamente.

La idea conductora es muy atractiva. Dick presenta una ucronía en la cual el eje ha ganado la Segunda Guerra Mundial, y Estados Unidos ha sido dividido entre Alemania y Japón, dejando en la zona central del país una serie de estados autónomos. Dibuja el estilo de vida en el país a través de los ojos de sus protagonistas, muestra la forma en que la filosofía, las costumbres, las relaciones interpersonales y la manera de ganarse la vida han evolucionado de forma distinta. Las creencias orientales han calado profundamente en el país, y la mayor parte de las decisiones que cada persona toma en el día a día vienen determinadas por consultas al oráculo del "I Ching", o "Libro de las mutaciones".

Además, Dick no se queda en ese nivel de complejidad y decide, en un estilo muy suyo, darle una vuelta de tuerca más a la fórmula e introducir una ucronía dentro de la propia ucronía a través de un libro de ficción que varios personajes leen llamado "La langosta se ha posado", el cual describe un mundo donde el eje pierde la guerra.

Pero en mi opinión el libro, en primer lugar, no conduce a ningún sitio. Se trata de una novela centrada en los personajes más que en la historia, pero todo aquello que les ocurre parece ir desde un punto ya a mitad de camino, como si se tratase de una historia ya empezada, hasta otro punto ni mucho menos conclusivo (ni siquiera lo que podría denominarse un final abierto) donde el libro acaba. Cada uno de los protagonistas vive líneas argumentales separadas que, en alguna ocasión esporádica, se conectan entre ellas a través de pequeños detalles como que uno era comprador en la tienda del otro, o se conocían, o eran novios... Pero no existe apenas verdadera interacción entre ellos. Además se trata en su mayor parte de historias aburridas y nada interesantes, sin gancho ni intriga que te animen a seguir leyendo.

Por si esto fuese poco, el lenguaje con que está escrito "El hombre en el castillo" es oscuro y enrevesado. Me decían que no podía juzgar un libro por su traductor, y es cierto, pero he tenido ocasión de echar un vistazo a la edición en lenguaje original y me he encontrado con exactamente el mismo problema. Dick va dejando, al parecer, pistas de un desenlace revelador a lo largo de la historia, pero la forma en que está escrito hace que apreciarlo sea una tarea complicada. Y como suele decirse que una imagen vale más que mil palabras, en este caso os dejo un fragmento del libro para que opinéis por vosotros mismos:
Una condición hipnagógica. La facultad de la atención disminuida, permitiendo así que sobrevenga un estado crepuscular: el mundo visto sólo en un aspecto meramente simbólico y arquetípico, del todo confundido con material inconsciente. Un caso típico de sonambulismo inducido por hipnosis. Había que parar ese terrible deslizarse entre sombras: reenfocar la concentración y restaurar así el centro del ego.
Para finalizar, os hago una advertencia. Si al final decidís leer el libro, no miréis antes contraportadas, ni otras reseñas por internet, ni información online. Por lo que he visto, tienen la estúpida costumbre de revelar el final del libro desde el principio, no sé con qué intención más allá que la de estropear la lectura del mismo.

        (1,5/5)

4 comentarios:

  1. Venga, va, te perdono porque este ni de coña me lo apunto. Me ha dado dolor de cabeza sólo leer ese párrafo...

    No conocía la palabra ucronía, pero ahora puedo irme a dormir porque he aprendido algo nuevo, jeje.

    ¡Besos!

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  2. Soy el alma de Juliana Frink ya de regreso al motel. Lamento que no te haya gustado, pero debo advertirte que no has entendido el libro. Toda la historia solo es un decorado. Lo importante es qué dice y cómo lo dice el sumo sacerdote P.K.Dick. Realmente diría que se trata de un gran sermón. Por cierto, el vestido azul italiano fue todo un éxito, y el alfiler n i se movió.Quisiera recuperar a Joe, pero ya sabes que no podrá ser. Quizás si consulto al oráculo..... 5/5

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  3. francamente ignorar lo que no se comprende es un poco triste por su parte. Un novela de 1962, piedra angular de las ucronías distópicas posteriores que requiere de una reflexión posterior y algo de esfuerzo del lector. Una maravilla rara y extraña.
    .
    Ludovicus

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    Respuestas
    1. Disculpe usted, no sabía que era necesario tener un doctorado en filolofía para poder leer un libro.

      Será una piedra angular de las ucronías, y no niego que necesite una reflexión posterior y una buena dosis de esfuerzo. Probablemente, para responder a la pregunta "¿Qué cojones acabo de leer?".

      Que no, coño, que no. Que yo lo que quiero de un libro no es tener que ponerme a hacer análisis sintáctico y leer bibliografía relacionada para entender y contextualizar cada frase y capítulo.

      Dick me parece un autor sobresaliente. Pero este libro, para mi gusto, no está a la altura de buena parte del resto de su obra. Por muy piedra angular que sea.

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